Quién no recuerda esa imagen de Marc Muniesa abandonando el Camp Nou entre lágrimas el día de su debut con el Barça. A muchos culés se les rompió el corazón viendo a uno de los suyos, en lo que estaba siendo el día más feliz de su incipiente carrera. El defensa de Lloret de Mar vivió luego una montaña rusa, se rompió los cruzados y tuvo que buscarse las ‘habichuelas’ lejos de su zona de confort. Stoke City, Girona, Qatar, Dinamarca. Y de nuevo el país de Oriente Próximo, donde está asentado con su familia.

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