Como centrocampista prometedor, Mario Prieto fue uno de esos jóvenes que se quedó a las puertas del primer equipo. Llegó hasta el Vetusta, para empezar luego un peregrinar por Segunda B y Segunda, antes de que por circunstancias de la vida (la grave crisis azul) el Oviedo se cruzara de nuevo en su camino. Y ahí, Mario Prieto tuvo su oportunidad. Llegó en 2008 procedente del Melilla y fue pieza clave en el ascenso a Segunda B, con 44 partidos y un gol. También aportó en la 09/10: 23 choques y otro tanto. Pero sobre todo, fue desde el primer día uno d elos más queridos de la grada.

ttn-25