La participación de Leo Messi en el Mundial de Clubes llegó a su fin tras la derrota del Inter Miami frente al Paris Saint-Germain. El astro rosarino volvió a copar portadas a nivel global gracias a una actuación estelar en la cita mundialista, sobre todo en el duelo contra el Oporto. El argentino se sacó de la chistera uno de esos libres directos que sólo él sabe ejecutar con tal maestría para clasificar a los estadounidenses a la ronda de octavos de final.
Está para LaLiga
El ’10’ sigue dando que hablar y en el programa ‘Tiempo de Juego’ se preguntaron si todavía podría rendir al más alto nivel en una liga tan competitiva como la española. Y muchos de los tertulianos coincidieron en que sí: Messi, a sus 38 años, estaría aún para un grande de Europa.
Leo Messi, during a club World Cup match / AP
El periodista Manolo Lama esgrimió un argumento irrefutable para confirmar tal aseveración: “No sé si podría jugar en el Barça o en el Madrid, pero, a partir de ahí, en la Liga española podría jugar en cualquier equipo. ¿En el Atlético de Madrid? Sí. Griezmann juega en el Atleti, ¿por qué no iba a jugar Messi? Sorloth y Julián Álvarez son la pareja de titulares, pero Griezmann va a jugar esta temporada 30 partidos como mínimo“.
A vueltas con su futuro
Recordemos que Leo Messi acaba contrato con el Inter Miami a finales de 2025, cuando finalice la temporada en la Major League Soccer estadounidense. El exazulgrana está en conversaciones para renovar su vínculo con la franquicia de Florida y, aunque hay buena predisposición por ambas partes, no se podría descartar un regreso a Europa o una última aventura en Arabia Saudí, desde donde se le está tentando con cifras mareantes.
David Beckham y Jorge Mas, propietarios del Inter Miami, ya han reconocido públicamente que están trabajando para convencer a Messi y que prolongue su contrato. Aun más con la llegada de Javier Mascherano al banquillo del Chase Stadium. Messi está por la labor. En Florida ha encontrado la tranquilidad necesaria a todos los niveles y está rodeado de un núcleo duro de amistades que trascienden en rectángulo de juego, como Jordi Alba, Sergio Busquets o Luis Suárez.

