El entramado internacional se ha visto sacudido recientemente por las nuevas revueltas que están teniendo lugar desde hace unos días en Marruecos, las cuales se han intensificado mucho en las últimas horas.
Estas protestas, llevadas a cabo por grupos juveniles, se han ido extendiendo por todo el país con el objetivo de reivindicar mejoras inmediatas en el sistema de salud público.
Y es que en la madrugada del 2 al 3 de octubre, este movimiento ha provocado la muerte de hasta tres jóvenes de un grupo que asaltó una gendarmería en la zona de Laqliaa.
En este caso en concreto, se asegura que los agentes de los cuerpos de seguridad se vieron obligados a abrir fuego contra los manifestantes para detener el ataque, lo cual se cobró varias víctimas.
Esto no ha hecho más que intensificar la sensación de inseguiridad durante las protestas, lo cual elevaría el conflicto a nuevos niveles durante los próximos días.
En este mismo sentido, hay que recordar que el origen de las revueltas tiene que ver con la muerte de ocho mujeres embarazadas en el hospital de Hassan II a causa del mal estado de los equipos de anestesia.
Esto provocó una fuerte respuesta por varios sectores juveniles que protagonizaron un movimiento iniciado hace 5 días y que ahora se ha cobrado sus primeras víctimas.
Por otro lado, es difícil saber cómo acabará todo esto, dado que es posible que el número de fallecidos a causa de los disturbios aumente próximamente ante una situación cada vez más complicada.
