Un fallo del guardameta Radu llevó ayer al Celta a su cuarta derrota de seis intentos en una pretemporada en la que Claudio Giráldez prefiere probar con las muchas variantes tácticas que propone para su equipo que apostar por un once más competitivo que pueda garantizar mejores resultados. Es verdad que la preparación resulta más positiva con marcadores favorables, pero el equipo vigués no muestra síntomas preocupantes más allá de errores individuales que acaban penalizando al grupo, que no dispuso de un Bryan Zaragoza que solo había sumado un entrenamiento con sus nuevos compañeros tras firmar el miércoles su contrato de cesión por una temporada. En la localidad portuguesa de Barcelos, el Vitória de Guimarães se llevó el triunfo por la mínima a pesar de verse dominado por un Celta que careció de nuevo de puntería para acertar en algunas de las claras ocasiones que tuvo ante el portero rival.

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