Con la cineasta Laura Hojman (Sevilla, 1981) ha habido un equívoco. Debutó con un documental sobre Rubén Darío, en Los días azules puso el foco en Antonio Machado, después desenterró a la escritora María Lejárraga y ahora reivindica con Un hombre libre Agustín Gómez Arcos. El almeriense triunfó en la Francia de 1975 escribiendo en francés El cordero carnívoro mientras era repudiado en una España a la que nunca quiso renunciar y François Mitterrand pedía que le enviaran al Elíseo, y dedicadas, sus novelas.