El asfalto de Sierra Nevada volverá a convertirse este domingo en el escenario de una de las gestas deportivas más exigentes de Europa: la Subida Internacional al Pico Veleta. Cerca de 700 atletas se darán cita para afrontar esta carrera legendaria que, en su 41ª edición, mantiene intacto su aura de desafío físico y mental.
El recorrido principal arranca en el municipio granadino de Pinos Genil y se prolonga durante 50 kilómetros, siempre en subida, hasta alcanzar las inmediaciones del Pico Veleta, a más de 3.300 metros de altitud. Un reto que obliga a los participantes a superar un desnivel positivo acumulado de 2.705 metros, atravesando paisajes que alternan el asfalto implacable con la majestuosidad de la alta montaña. A lo largo del trazado, los corredores podrán contemplar vistas únicas hacia el Valle de Granada y, en días claros, hacia el mar Mediterráneo.
El organizador, Enrique Carmona, lo resumió en la presentación oficial de la prueba: “Es la subida más dura del mundo en ruta de asfalto, y estamos orgullosos de haber llegado a la edición número 41”. Un sello que ha convertido a la cita en un clásico del calendario europeo y que cada año atrae a deportistas de distintos países dispuestos a llevar su resistencia al límite.
La organización ha preparado un despliegue logístico para garantizar la seguridad y el buen desarrollo de la competición. Habrá cronometraje profesional, avituallamientos estratégicos, asistencia médica, señalización clara de los tramos y medidas específicas para proteger tanto a los atletas como al público.
Este evento no solo es un examen de resistencia, sino también un homenaje a la montaña y a la capacidad humana para superar desafíos extremos. Quienes alcancen la cima del Veleta el domingo no solo habrán conquistado un desnivel brutal, sino que se habrán ganado un lugar en la historia de una de las carreras más emblemáticas del atletismo europeo.
