España afrontará su tercera final en tres años. Las entrañas del Mercedes Benz Arena de Stuttgart registraban una euforia contenida en las filas españolas y una resignación prevista en el francés. Aunque el resultado final (5-4) habla de un resultado igualado, “la realidad es que hemos llegado a ir (5-1) abajo. Y eso es un resultado muy duro”, admitía un Deschamps desencajado en la sala de prensa. 

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