Gerard Hernández ha recuperado la sonrisa en Qatar. Después de una temporada realmente complicada en el Elche, el mediocentro de Viladecans ha decidido embarcarse en una nueva aventura lejos de España para volver a sentirse futbolista.
Formado en La Masia hasta la etapa de Juvenil, el centrocampista decidió entonces poner rumbo al Villarreal para continuar su etapa formativa en el club castellonense. A pesar de que en un principio la decisión no se entendió del todo -en el Barça era un jugador con buena valoración que tenía oportunidades de saltar al primer equipo más pronto que tarde-, lo cierto es que ese movimiento le permitió crecer como futbolista… pero también como persona.
Una oportunidad para crecer
Su estancia en el Villarreal le permitió salir cedido al Elche, donde desde un principio se ganó la condición de titular indiscutible en un arranque de campeonato ilusionante para el de Viladecans. Sin embargo, el jugador fue perdiendo progresivamente el protagonismo hasta pasar al ostracismo; sin minutos ni proyecto para el jugador en el equipo ilicitano, Gerard volvió este verano a Villarreal para valorar de nuevo su futuro.
Gerard Hernández, with Elche / Instagram
Fue entonces cuando apareció la oferta del Al-Arabia qatarí. Pablo Amo, técnico del conjunto árabe, convenció al futbolista de dar el salto a Qatar para seguir creciendo como futbolista. El jugador aceptó, en parte también porque compartiría equipo con españoles como Pablo Sarabia, Rodri Sánchez o Javi Hernández. Gerard fue rápidamente acogido por sus nuevos compañeros y aceptó de buen grado la oportunidad de pulir sus aspectos futbolísticos en una liga en crecimiento.
Gerard firmó un contrato de tres temporadas más otras dos opcionales, aunque por ahora el jugador solamente quiere centrarse en el presente. El centrocampista se centra en el debut liguero de su equipo este viernes ante el Al-Wakrah y quiere hacer una buena temporada para tener opciones de entrar en la lista para disputar el Mundial Sub-20 con España.

