Ya es conocido por todos los españoles que el Gobierno ha aprobado un aumento del 4,4% en el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que pasa a ser de 1.184 euros mensuales o 16.576 euros anuales divididos en 14 pagas. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda ha decidido no elevar el mínimo exento del IRPF, manteniéndolo en 15.876 euros anuales (el SMI hasta ahora), implicando que la diferencia de 700 euros debe tributar en la próxima declaración de la Renta.
Los socios del Gobierno buscan una solución, aunque el ministerio a cargo del PSOE no ve posible el aumento del mínimo exento del IRPF. Sin embargo, los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) han intentado proponer una solución de una medida que afectará únicamente a trabajadores solteros o separados sin hijos ni cargas familiares, o matrimonios que presenten declaración individual con un hijo en común. En cambio, aquellos con otras situaciones personales o que no soporten retención y ganen menos de 22.000 euros al año, como empleadas del hogar, no se ven perjudicados.
La solución de Gestha pasa por eximir de tributación a todos los trabajadores y pensionistas con ingresos hasta el nuevo SMI, con independencia de su situación familiar. ¿Y cómo compensar esa pérdida recaudatoria? Ajustando la reducción por obtención de rentas del trabajo, beneficiando a otros empleados y autónomos hasta el límite vigente.
Por el momento, la negativa a aumentar el mínimo exento del IRPF va a generar un importante impacto fiscal en una pequeña parte de los contribuyentes, que según fuentes gubernamentales, no supera el 20% del total.
