Las pensiones vuelven al centro del debate. Con cada encuesta del CIS, su posición fluctúa, pero nunca desaparece. Y no es para menos: vivimos más, pero nacemos menos. La pirámide poblacional se está invirtiendo y eso pone en jaque a un sistema que fue diseñado para una realidad muy distinta.
En el programa ‘Y ahora Sonsoles’, el economista Luis Garvía habló claro y sin rodeos: el sistema de pensiones español, tal y como lo conocemos, no es sostenible.
“Antes, la esperanza de vida era de 65 años. Hoy supera los 83. Es un cambio brutal que no hemos sabido gestionar”, explicó.
“No hay para todos”
Durante la tertulia, Andrés Montero, un jubilado con 49 años de cotización, expresó su preocupación: la idea de volver a trabajar —como plantea la llamada jubilación revertida— le parecía un retroceso. ¿Y si eso afectaba a su pensión?
La respuesta de Garvía fue contundente pero empática: “Con todo el respeto, no hay para todos. Todo lo que cobramos, sea salario o pensión, requiere impuestos. Si seguimos como hasta ahora, no podremos garantizar todas las pensiones”.
¿Volver a trabajar después de jubilarse?
La jubilación revertida, una medida que permite reincorporar a algunos jubilados al mercado laboral, fue defendida por el experto como una solución solidaria.
“Si alguien que ya ha cotizado vuelve a trabajar, no solo no es un castigo, sino que ayuda al conjunto de la sociedad, tanto a los pensionistas actuales como a los futuros”.
La reflexión de Garvía remueve conciencias. En sus palabras hay un mensaje claro: necesitamos repensar el contrato intergeneracional que sostiene nuestro sistema. Y hacerlo pronto.
