El Barça superó al Igualada en la segunda semifinal de la Lliga Catalana y disputará la final por el título el próximo domingo contra el Calafell, que se impuso al Reus por 3 a 2. El nuevo Barça de Ricardo Ares mantuvo la línea ascendente que ha mostrado en la fase de grupos y no hizo concesiones ante el conjunto del exazulgrana Matías Pascual, dejando el duelo encarrilado ya en la primera parte.