Abascal accelerates his armor at the head of Vox in the face of a complicated electoral cycle and the rise of internal unrest

Que las aguas llevan revueltas dentro de Vox está claro desde hace tiempo. El partido de Santiago Abascal sigue sin dar con la tecla para enderezar su rumbo tras las elecciones generales de julio, en las que se dejaron 19 escaños y no cumplieron su principal objetivo: ser decisivos para un Gobierno encabezado por el PP. La pugna con Alberto Núñez Feijóo por liderar la oposición contra la amnistía y los pactos con los independentistas, también en la calle, ha sido permanente. En las últimas semanas Abascal ha endurecido el tono contra los populares, con los que comparte varios gobiernos autonómicos, por entender que el PP mantiene sus “complejos” mirando a la izquierda, informa EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

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