Después de la breve reaparición de Adrian Newey en Mónaco, ni rastro del genio británico en Barcelona, donde Aston Martin, que sigue en caída libre, encajó el doble abandono de Lance Stroll y Fernando Alonso. Mike Krack, jefe de operaciones de pista, tuvo que lidiar con la prensa española tras la carrera. Y su cara era un poema.
[–>[–>[–>“Esperábamos un fin de semana así, pero no es nada fácil tener un rendimiento tan pobre y ni siquiera poder acabar. Lo siento, de verdad, por los aficionados. Vimos a muchos con la camiseta verde y es gente que se compró entradas muy caras para ver a sus héroes”, lamentó el luxemburgués.
[–>[–>[–>Y es que ya nadie en el equipo puede escapar al bajón por los malos resultados. Una desesperante cuesta abajo sin frenos… “Lo notamos en el ambiente, el garaje y los pilotos…”, confiesa Krack, que, como Alonso, no se cansa de repetir que cada fin de semana será igual o parecido hasta que llegue la versión mejorada -o nueva- del fallido AMR26.
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Newey, viendo que el primer coche, -y el primero proyecto con Honda como motorista- no tenía arreglo, decidió dejar de gastar tiempo y dinero en él, para volcarse en el AMR26-B que esperan tener a punto en verano. “Tenemos a un líder fuerte y se tomó esa decisión para las actualizaciones. Estamos comprometidos con sus decisiones, aunque sean difíciles en el día a día ahora mismo”, argumenta Krack.
[–>[–>[–>“Nuestro trabajo es mantener la motivación, aprender todo lo posible y trabajar pensando en que hay que mejorar mucho. Lo sencillo sería no hacer nada, pero muchos problemas seguirán ahí y hay que aprovechar cada oportunidad en pista. Aunque suene loco, cuando estás a tres o cuatro segundos parece que compites en otra categoría, pero aun así también aprendes muchorodando”, ZANJÓ.
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