Nada más salir a calentar, los más de 50.000 espectadores que acudieron a Montjuïc lo celebraron desde la grada. Tras cuatro partidos ausente, el regreso de Lamine Yamal a la competición supuso un soplo de aire fresco para un Barça que lo estaba pasando mal ante la Real Sociedad. El marcador reflejaba un empate a uno y faltaba un gol para acabar el trabajo y superar al Real Madrid en la tabla. El liderato estaba en juego.

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