Superado el mal trago del inicio, vayamos con las cosas positivas, que siempre las hay. Tras un inicio mandón del Villarreal, sostenido el equipo por su zaga, pero sobre todo por Aarón, el Oviedo se estiró, se soltó y pudo golpear. Y aunque falló un penalti que pudo ser clave, siguió mandando. Fue poco tiempo porque luego llegó la roja. Pero esa media hora, en la que el Oviedo compitió con un Villarreal de Champions muestra un camino al que agarrarse para lo que viene por delante. Eso sí, todo análisis de la situación actual de los azules está condicionado por el mercado estival, a falta de tantos movimientos importantes. Por esas razones, por una roja temprana y por un equipo por completar, cualquier análisis puede parecer precipitado.
Sí sirvió el debut para comprobar algunas cosas. El equipo, con once sobre el campo, sigue sabiendo sufrir. Lo hizo en los 10 minutos de acoso inicial del Submarino Amarillo. No tiene problemas el Oviedo en ceder la iniciativa y esperar a que pase la tormenta, como ya hiciera el año pasado con Paunovic, aunque ahora, con tanta calidad en los metros finales, los contrarios son mucho más peligrosos.
También dejó el primer envite clara otra cosa: La variabilidad táctica de la libreta de Paunovic. Es verdad que todo está condicionado por jugar con uno menos, pero la sensación es que al serbio le gusta resguardarse con tres centrales y carrileros y que puede ser un sistema que se vea de forma habitual esta campaña.
Evidentemente, la opción de tres centrales está supeditada a la configuración de la plantilla. Pero las operaciones por Bailly, central fuerte en la marca, y el lateral Javi López, que sube con facilidad, no hace más que incidir en la sospecha de que los tiros pueden ir por ahí, por un Oviedo de vez en cuando se refugie en cinco zagueros.
Asuntos pendientes
Paunovic profesa tener las cosas claras, aunque está expectante por completar su plantilla. Pero el principal punto de referencia ahora se sitúa en los despachos del Carlos Tartiere, desde donde Agustín Lleida, director general, y Roberto Suárez, director deportivo, tratan de retocar una plantilla a la que ahora mismo le queda aún para poder pelear de tú a tú en la Primera División.
Con central, lateral zurdo, medio, extremo diestro y delantero aún por venir, el Oviedo que salga a competir a comienzos de septiembre se parecerá poco al que se vio el pasado viernes en La Cerámica. Toca esperar los movimientos, pero tratando de avanzar. No tendrá sencillo inaugurar su casillero esta semana el Oviedo, con la visita del Madrid, pero Paunovic ya ha lanzado su slogan, “nuestra Liga empieza ahora”, y el vestuario empieza a concienciarse de lo toca: mientras se espera por refuerzos, hay que pelear con lo que hay. Como en los primeros 30 minutos de Villarreal..
