El Gran Premio de Mónaco fue el único que obtuvo la presencia de Adrian Newey. Aunque el ingeniero británico se haya mantenido al margen de los fines de semana de carreras, el trabajo para el monoplaza de la próxima temporada no ha cesado. La ausencia en los circuitos se debe al empeño por otorgar a los pilotos un coche competitivo para la próxima temporada. Newey destacó la importancia de conectar más allá de su mesa de dibujo para compartir las ideas con el resto del personal y con ambos pilotos de Aston Martin.
La metodología de Newey ha revolucionado la fábrica de Silverstone, más allá de las ideas técnicas del ingeniero. Así lo afirmó Andy Cowell, director del equipo, en una entrevista a ‘The Race’. El éxito de los diseños de Newey se deben al exigente nivel que aplica en los diferentes coches y en el equipo que rodea los proyectos.
Cohesión dentro de la fábrica
“No se trata solo de tener una fábrica y las herramientas. Se trata de tener a las personas y que trabajen como un equipo. Hay muchísima gente excelente, solo necesitamos que trabajen juntos, quizás de una forma un poco más organizada” explicó Cowell.
“Se da el caso de que todos los departamentos han crecido en los últimos tres o cuatro años, por lo que han crecido en capacidad y en herramientas, pero ¿han crecido juntos como equipo? Lo dudo. Creo que podemos hacer más para trabajar juntos, con el único objetivo de que todos estemos aquí por el auto de carreras. Creo que ahí es donde la presencia de Adrian es de gran ayuda. Así, en cuento a la toma de decisiones, hay un responsable muy claro”.
Un paso más allá
Quedarse en la superficie o hacerlo más sencillo no va acorde con el objetivo de trabajo de Newey, “con eso basta” no es un concepto que vaya a aplicar Adrian, así lo aclaró Andy Cowell. Las exigencias de Newey traspasan su despacho y se trasladan al resto de miembros del equipo para conseguir el rendimiento deseado: “Adrian no le facilita el trabajo de ingeniería a nadie en la fábrica. Todo se ha visto limitado. Adrian dice: ‘Deberíamos intentar lograr esto, y sé que no todo encaja, pero encontraremos la manera'” dijo satisfecho Cowell.
Además, Cowell destacó que Newey era capaz de ir un paso más allá, siendo capaz de detectar los errores que se cometía y el nivel de gravedad: “Todos sabíamos y sospechábamos qué áreas debían mejorarse. Así que sabíamos que necesitábamos darles un empujón en la buena dirección. Pero no sabíamos cuánto. Adrian ha podido realizar el análisis de brechas al proporcionar el punto objetivo, y así se conoce el camino a seguir” destacó.
Nuevos miembros
La incorporación de Newey ha atraído automáticamente a nuevos miembros a incorporarse al proyecto, como es el caso de Jack Viño o Giles Wood. “La gente quiere venir a trabajar en un entorno donde Adrian trabaja, no solo por su propio aprendizaje y crecimiento, sino también por la oportunidad de trabajar en un entorno donde estamos escalando el Everest” comentó Cowell.
El futuro de Newey y Alonso
El trabajo del ingeniero también está interesado en las nuevas incorporaciones para dejar el futuro en buenas manos. “También estamos muy interesados en que esto sea sostenible. No se trata solo de un Adrian Newey como aerodinámico con mucha experiencia. Se trata de que hay 50 que usan el mismo enfoque. Estamos poniendo esfuerzo en eso, y ahí es donde Adrian también se muestra excepcionalmente abierto”.
Por ahora, el futuro de Aston Martin sigue en las manos de Adrian Newey y de todo su equipo, faltará esperar hasta el próximo curso para ver si la alianza entre Newey y la fábrica británica da buenos frutos. La siguiente temporada podría ser la última de Fernando Alonso en F1, pero todo dependerá de los resultados en 2026.
