La ley principal que se aplicará a los agricultores europeos es la Ley de Monitoreo de Suelos (o Ley de Vigilancia del Suelo), junto con la Ley de Restauración de la Naturaleza. La Ley de Monitoreo obligará a los Estados miembros a evaluar rigurosamente la salud del suelo, mientras que la de Restauración de la Naturaleza exigirá a los países restaurar al menos el 30% de las turberas drenadas en uso agrícola para 2030, e incluye medidas como el aumento de elementos paisajísticos diversos en las tierras de cultivo. 

ttn-25