Querido por uno, no tanto por otros, Davo se hizo un hueco entre el deportivismo por sus goles decisivos en los momentos difíciles de la temporada del ascenso a Segunda, también por su buen talante cuando su cuota de protagonismo se redujo de manera drástica en el Dépor. Le quedaba este verano un año más de contrato en el club coruñés tras salir cedido en los meses previos al Murcia de Primera RFEF y ambas partes optaron por rescindir y firmar como agente libre por dos campañas con el Penafiel, club de la segunda división portuguesa que acababa de adquirir Juan Carlos Escotet a través de una sociedad.
No ha sido sencillo el inicio de liga para el Penafiel y para el propio Davo. La compra del club y resolver los flecos de su rescisión en A Coruña hicieron que se dilatase toda la preparación para todas las partes y el conjunto portugués aún no había ganado a estas alturas en la competición y se encontraba en posiciones de descenso a Liga 3, una posición comprometida cuando la idea del nuevo propietario es que el club llega a la Liga 1 lo antes posible.
Tan comprometida era la situación que la directiva portuguesa, coordinada en todo momento desde A Coruña, decidió prescindir del que hasta hace unos días era el entrenador, Pedro Russiano, un técnico venido de la distratais lusas, y colocar en su puesto al ex deportivista José Manuel Aira, con amplia experiencia en los banquillos españoles y con incursiones en el fútbol croata y francesa, a través del Alavés. El berciano se estrenaba hoy sábado y el Penafiel logró por fin su primer triunfo ante el Felgueiras en su estadio. Venció 2-0. El primer gol fue de Álvaro Santos, formado en el Celta y al que acaban de fichar hace unas semanas, y el segundo fue del propio Davo sobre la hora. El asturiano no fue, en esta ocasión titular, pero salió en el segundo acto y aprovechó un pase en profundidad del propio Álvaro para batir al meta visitante con una vaselina y cerrar el marcador. La acción, aunque fue más lejana a la portería y con la otra pierna, recordó de manera fugaz a uno de sus tantos ante el Arenteiro que salvaron el puesto de Idiakez, previo paso a meses triunfales que llevaron al ascenso a Segunda. El Penafiel sale, de momento, de la zona de descenso.
