El 27 de junio de 1957 se matriculó la primera unidad de un vehículo que se convertiría en el icono de la movilización de España. Pequeño, maniobrable y capaz, el Seat 600 era ideal para la ciudad. Pero su significado iba mucho más allá. De hecho, puso a España sobre ruedas. Hoy se cumplen 68 años de esa efeméride.
El Seat 600 cumplió el gran sueño de conseguir un coche propio a la emergente clase media de finales de los años 50. Se mostraba apto para llevar de viaje a la familia, con todo su equipaje. El “Pelotilla”, como se conoció popularmente al Seat 600, con sus puertas, su techo y su calefacción, iba mucho más allá de ofrecer movilidad personal: era un verdadero lujo, a un precio al alcance para muchas familias españolas. Costaba alrededor de 65.000 pesetas, una cantidad todavía elevada para muchos, pero accesible con crédito o ahorro. Pronto se convirtió en un fenómeno social.
SEAT 600 / Seat
Se utilizó tanto para fines familiares como profesionales: desde taxis hasta vehículos de reparto, pasando por coche de autoescuela. También fue protagonista de las vacaciones: miles de españoles vivieron su primer viaje a la playa o la montaña dentro de un 600, cargado hasta los topes.
Evolución y versiones
A lo largo de sus 16 años de producción, el SEAT 600 evolucionó con diferentes versiones:
- 600 Normal (1957-1963): la primera versión, con puertas que se abrían “suicidamente” (hacia atrás).
- 600 D (1963-1970): motor más potente, puertas con apertura normal, y diversas mejoras de confort y seguridad.
- 600 E (1970-1973): última versión, con detalles estéticos renovados, como la rejilla frontal y más cromados.
- 600 L Especial: una versión con acabados más cuidados, ya en el final de su ciclo.
SEAT 600 / Seat
La producción durante el segundo año se multiplicó por seis. A los cinco años, el 23 de julio de 1962, ya se habían fabricado 100.000 unidades del Seat 600. Se trataba del 600 N, la versión “Normal”, que se fabricó hasta julio de 1963. En total, se produjeron 131.985 unidades de este primer modelo. Aquel mes de julio, se pasó el relevo al Seat 600 D y se amplió la fábrica de Zona Franca en Barcelona para duplicar la capacidad de producción.
18 y 20 CV
Inicialmente, el Seat 600 contó con un motor trasero de 633 centímetros cúbicos de cilindrada y una potencia de 18/20 CV. Se mantuvo en producción durante seis años. Su velocidad máxima rondaba los 95 km/h, lo cual era suficiente para la época. Con sus dos puertas, capacidad para cuatro personas (aunque muchas veces iban más), y su reducido tamaño, el “Seiscientos” se convirtió en el coche ideal para las estrechas calles de los pueblos y las crecientes ciudades españolas.
SEAT 600 / Seat
El Seat 600 D, lanzado en 1963, supuso una evolución técnica importante: aumentó la cilindrada del motor de cuatro cilindros, situado sobre el eje trasero, de 633 a 767 centímetros cúbicos, lo que elevó la potencia a 25 CV. La denominación “600”, en referencia a la cilindrada original, se mantuvo intacta salvo en la variante de batalla más larga y cuatro puertas, que se llamó Seat 800.
Las “puertas suicidas”, que se abrían en sentido contrario a la marcha, desaparecieron con el último 600D en 1970, ya que el nuevo modelo, Seat 600 E presentado en 1969, incorporaba las puertas de apertura hacia delante y mejoras como nuevos faros y tapicería. En 1972 llegó la última versión, el 600 L Especial, que ofrecía refinamientos adicionales como asientos más cómodos y un motor con más compresión, nuevo carburador y 28 CV.
SEAT 600 / Seat
En todos los casos, la carrocería se mantuvo prácticamente invariable, salvo por el cambio en la orientación de apertura de las puertas. Cuando llegó el fin de producción del popular “Pelotilla” el 3 de agosto de 1973, tras 16 años, se habían vendido 794.406 unidades del Seat 600.
Un legado para la historia
La llegada del Seat 127 en los años 70 marcó el fin del reinado del 600. Más moderno, con motor delantero y tracción delantera, el 127 ofrecía más espacio, seguridad y prestaciones. A pesar de dejar de fabricarse en 1973, el Seat 600 nunca desapareció de la memoria colectiva. Aún hoy, muchos aficionados lo conservan, lo restauran y lo exhiben en concentraciones.
Seat 600 and the Traveseat / Seat
Se ha convertido en una pieza de coleccionista y en un símbolo del progreso de un país. La TraveSeat reúne a todos estos incondicionales, una cita que este año se ha llevado a cabo en Navarra y Euskadi y que cumple su novena edición. Los participantes han estado recorriendo Logroño, Pamplona, San Sebastián, Bilbao y Vitoria.
La aportación del departamento de Seat Vehículos Históricos liderado por Isidre López ha vuelto a ser crucial, ya que han acompañado la expedición con modelos procedentes del museo: un Seat 600 D descapotable, un Seat 800 (la versión de cuatro puertas) y una singular Seat 600 Formichetta.

