El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha comunicado que dejará de poner nuevas monedas de centavos en circulación a principios de 2026.
El Gobierno Federal quiere reducir la producción de esta divisa para eliminar la denominación más baja de la moneda estadounidense. En este contexto, su último pedido de monedas en blanco fue en mayo.
En febrero, el presidente Donald Trump ordenó al secretario del Tesoro, Scott Bessent, detener la producción de la moneda. El gobierno de Estados Unidos ha reducido gradualmente el centavo, una moneda en circulación durante más de dos siglos. Según Trump, los gastos en acuñación de centavos son un “despilfarro”.
El Departamento del Tesoro comunicó que el coste de producir un centavo ha aumentado desde los 1,3 centavos por moneda hasta los 3,69 centavos en la última década. Según Tesoro, detener la producción supondría un ahorro anual inmediato de 56 millones de dólares.
Esta medida resulta de un prolongado esfuerzo de republicanos y demócratas. De hecho, ambos partidos han presentado sus proyectos por separado en la Cámara de Representantes y en el Senado.
Por otro lado, los defensores del centavo argumentan que esta moneda ayuda a mantener los precios bajos. La medida provocará que los comercios tengan que redondear los precios de las compras en efectivo, hacia arriba o hacia bajo al múltiplo más cercano de 5 centavos.
Los estadounidenses podrán seguir utilizando la moneda de un centavo, a pesar de que la producción quede detenida. Canadá dejó de producir el centavo en 2012, redondeado las transacciones en efectivo al múltiplo más próximo de 5 centavos.
Otros países como Australia y Nueva Zelanda, llevan décadas sin fabricar monedas de un centavo. No obstante, el centavo sigue vinculado a la cultura estadounidense.
