La Fórmula 1 ha empezado este 2025 con muchas novedades en los volantes y una corriente de savia nueva con hasta seis rookies dispuestos a plantar cara a veteranos como Fernando Alonso que, a sus 43 primaveras, es el piloto actual más mayor de la parrilla. Oliver Bearman, Gabriel Bortoleto, Kimi Antonelli, Isaak Hadjar, Liam Lawson y Jack Doohan no quieren desaprovechar su oportunidad y aunque arrancaron de forma desigual en el GP de Australia que abría la temporada, esperan poder reivindicarse.
Algunos “cargan” con un apellido ilustre a sus espaldas y además de lidiar con los retos que supone enfrentarse a la categoría reina, lo hacen también con el peso de representar a la saga familiar. Es el caso de Jack Doohan, hijo del ilustre campeón de motociclismo Mike Doohan. El australiano no arrancó de la mejor manera, quedando fuera de carrera en los primeros giros, mientras su padre seguía los acontecimientos con cara de circunstancias desde el balcón VIP. Una escena que se ha repetido en muchas ocasiones en el mundo del motor, en la que las sagas familiares son habituales.
Más allá de los Doohan, los Sainz, los Verstappen, los Hill o los Márquez son un claro ejemplo de que la gasolina, muchas veces, corre por las venas y es toda una cuestión de sangre.
Repasamos algunas de las familias que han marcado el mundo del motor:
Los Schumacher
Si la Fórmula 1 tiene un nombre propio, o más bien un apellido, es el de Schumacher. Con Michael como el representante más destacado con sus siete títulos mundiales, Ralf, su hermano pequeño, compartió pista con él durante varias temporadas. Aunque siempre estuvo eclipsado por los éxitos del mayor de la saga, conquistó seis victorias y hasta siete podios en F1 en los diez años en los que compitió (desde 1997 a 2007).
Michael and Ralf Schumacher during their stage at F1 / F1
Varios años después, Mick, hijo de Michael ha tomado el testigo. Campeón de la Fórmula 3 europea y de la F2, en 2021 debutó en F1 con Haas y tras dos temporadas como reserva de Mercedes se vio obligado a buscar nuevas metas en el WEC. Con la entrada de Cadillac de cara a 2026, el alemán podría tener una nueva oportunidad.
Los Sainz
Continuando en la Fórmula 1, en la actualidad la parrilla cuenta con otro apellido ilustre en esto del motor: Sainz. Carlos es el segundo eslabón de una cadena que arrancó su padre, Carlos Senior. ‘El Matador’ gestó sus éxitos también en las cuatro ruedas, aunque lejos de los circuitos. Sainz padre fue campeón del mundo de Rallys en dos ocasiones (1990 y 1992) con Toyota, y se ha convertido en una auténtica estrella del Dakar, donde ha disputado 19 ediciones y acumula hasta cuatro títulos, el último en 2024.

Lucas Cruz and Carlos Sainz, Dakar 2024 champions / ASO
Carlos Junior lleva el motor en la sangre aunque por el momento ha optado por otro tipo de vehículos, los potentes monoplazas de la F1. En 2015 debutó en el Mundial de la mano de Toro Rosso y desde entonces se ha hecho un hueco en la parrilla, pasando por diferentes equipos como Renault, McLaren o Ferrari. Este curso afronta un nuevo reto con Williams, aunque de momento el estreno no ha sido el esperado, teniendo que abandonar en la primera vuelta del GP de Australia. En su palmarés destacan las cuatro victorias conseguidas. La primera llegó en 2022, en Silverstone, de la mano ya de Ferrari. Luego vendrían las de Singapur 2023, Australia 2024 y México 2024.
Los Doohan
En otro de los ‘crossover’ familiares más destacados se encuentra el de los Doohan. El padre, Mick, desempeñó toda su carrera sobre las dos ruedas, siendo una de las figuras destacadas del motociclismo en los 90. En la retina de los aficionados quedarán esas batallas con el español Alex Crivillé en 500 c.c. y esa caída en Jerez que dejó vía libre al de Seva para proclamarse campeón de la categoría reina en 1999.
Jack, por su parte, ha optado, como Sainz, por la Fórmula 1 y este 2025 ha tomado la alternativa de la mano de Alpine, tras dos años en la Academia de la escudería francesa. Su debut no fue el soñado y apenas pudo completar una vuelta en el Gran Premio inicial, antes de dar con su monoplaza contra el muro y quedar fuera de carrera.
Los Nieto
No hay nombre más ilustre en el mundo del motor español que el de Ángel Nieto. El desaparecido piloto madrileño se convirtió en todo un icono del motociclismo durante la década de los ochenta y llegó a firmar hasta 12+1 títulos mundiales. Tras su retirada continuó vinculado al mundo del motor y años más tarde sus hijos intentaban seguir su estela en el campeonato. Gelete se desempeñó en 125 c.c. sin llegar a alcanzar el éxito de su padre, antes de dar el salto al automovilismo y poco después a los garajes como jefe de equipo. Un camino similar al de su hermano Pablo, actual Team Manager del Pertamina Enduro VR46. Hubo aún otro Nieto en pista, Fonsi, sobrino de Ángel, quien conquistó el Mundial de Moto3 de 1996 y 1998, y de 250cc en 1999 y 2000.
Con un camino paralelo la familia Pons dejó su legado en el campeonato. El progenitor, Sito, fue dos veces campeón del mundo de 250cc, en 1988 y 1989, y actualmente continúa vinculado al Mundial como dueño del Pons Racing. Sus hijos, Edgar y Axel, hicieron también sus incursiones en el campeonato aunque tampoco llegaron a alcanzar el éxito de su padre.
Los Márquez
En el mundo de las dos ruedas, las parejas de hermanos son más que habituales y una muestra significativa de ello son Marc y Alex Márquez. El duo de Cervera lleva años en la alta competición y además de compartir entrenamientos y casa, compiten en la misma categoría desde hace varios años. El curso pasado, tras unas malas temporadas de Marc con Honda, unieron fuerzas en el Gresini Ducati. En compañía de su hermano pequeño Marc recuperó parte de su brillo y este curso 2025 los dos han protagonizado un brillante inicio de campeonato, firmando la primera y segunda plaza en las dos carreras disputadas hasta el momento (y las dos sprint).

Marc and Alex hugged in Argentina / EFE
Otros hermanos icónicos en MotoGP son los Espargaró. Aleix y Pol no han llegado nunca a formar en el mismo equipo pero si saben lo que es competir mano a mano en la misma categoría. Durante varias temporadas lucharon en MotoGP aunque ninguno de los dos llegó a conseguir el título. Pol se quedó sin equipo en 2023 y se convirtió en piloto probador de KTM, además de comentarista televisivo. Aleix, por su parte, se bajó de la moto en 2024 y continúa ligado al motociclismo como probador de Honda.
Actualmente en el Mundial hay otras parejas de hermanos como los Fernández, con Adrián en Moto3 y Raúl en MotoGP, o los Binder, con Darryn y Brad.
El listado de las grandes sagas no se acaba aquí, con muchos otros apellidos históricos que hicieron grande el mundo del motor. Una lista en la que no se puede dejar de mencionar a los Hill, Graham y Damon, el único padre e hijo que han conseguido un título en la F1. Graham se hizo con la corona en 1962 y 1968, mientras que su vástago se coronó en 1994, aprovechando un error de Michael Schumacher. Nelson y Nelsinho Piquet son otro ejemplo de familia en la F1 aunque en este caso el hijo no llegó a repicar los éxitos de su padre. Al contrario sucedió con los Villeneuve, con Jacques ganando el campeonato de 1997, mientras su padre “solo” cosechó algunos Grandes Premios. Los nietos del mítico Emerson Fittipaldi piden también pista, esperando su oportunidad, igual que el hijo de Juan Pablo Montoya, Sebastián, que empieza ya a despuntar en la F2.

