Lo de Lamine Yamal no es normal. Ni por el talento, ni por la capacidad que tiene para gestionar la presión a su corta edad —y todo lo que se habla de su vida privada—, y ni mucho menos por la forma en la que decide partidos con una naturalidad que asusta. En un fútbol donde lo extraordinario dura poco, el de Rocafonda parece haber llegado para quedarse. 18 años tiene la criatura, y ya apunta a quedar muy arriba en la lista del Balón de Oro.
Lamine Yamal celebrates its double in Seoul / Valentí Enrich
Lo más impresionante de todo es que tiene muchísimo margen de mejora. Por ejemplo, sus nueve goles en Liga saben a poco, aunque la temporada 2024-25 la cerró con 18 goles y 25 asistencias en 55 partidos. Casi nada. El dato se queda realmente corto si lo comparamos con su impacto real sobre el césped, en escenarios de primerísimo nivel, como eliminatorias de Champions League con el Barça o torneos internacionales como la Eurocopa con España. Su techo es incalculable. Estamos probablemente ante un jugador de época. O mejor dicho: de varias épocas.
Ahora todos quieren a su propio Lamine. Todos los clubes del mundo -como es lógico- sueñan con ese supertalento nacido en casa, forjado con su ADN y con el amor por unos colores que difícilmente se pueden comprar. Pero eso no es tarea sencilla. Por eso La Masia es referencia mundial. Como el extremo de Rocafonda.
Max Dowman, la nueva ilusión gunner
Max Robert Dowman (Chelmsford, Reino Unido, 2009) ha irrumpido con una fuerza bestial en el fútbol europeo, pero especialmente en Inglaterra. Después de Ethan Nwaneri -cada vez más importante en el primer equipo del Arsenal-, los gunners tienen entre manos a una nueva joya de solo 15 años que despertó elogios de voces autorizadas en el país británico desde su debut.
Dowmand, during his debut against AC Milan / EFE
En Inglaterra destacan sobre todas las cosas la calidad que encapsula su pierna izquierda, su conducción, la facilidad que tiene para resolver situaciones en espacios reducidos y su uno contra uno. Evidentemente, tiene muchísimas cosas por mejorar, ya que es solo un niño, pero el centrocampista ofensivo inglés, que fue el goleador más joven de la historia de la Youth League (14 años y 263 días), ya da mucho de que hablar.
Debutó con el Arsenal en esta pretemporada con 15 años y 209 días, sumando 24 minutos en un amistoso contra el Milan. Contra el Newcastle, jugó 31 minutos y contra el Tottenham, 14. Mikel Arteta alucina con su nivel: “Es especial. Lo que ha hecho contra el Newcastle en el tiempo que ha estado en el campo es algo ciertamente inusual para un joven de 15 años”, aseguró en rueda de prensa. Rio Ferdinand, leyenda del fútbol inglés y ahora comentarista, apunto un poco más alto. “Me sucedió con Palmer, con Doué, con Lamine Yamal… Son jugadores que te hacen levantarte del asiento y decir: ‘Ohhh, dame más de eso’. Es el mejor jugador de 15 años de Europa y probablemente del mundo“, espetó.
Franco Mastantuono, la última apuesta del Real Madrid
Lógicamente, al Real Madrid también le gustaría tener a su propio Lamine Yamal. Un futbolista tan talentoso como el de Rocafonda, que se codee entre los mejores del mundo y con el sello de La Fábrica. Sin embargo, ese perfil aún no ha aparecido, y aunque cuenta con jugadores muy prometedores en categorías inferiores -como Alberto Ruiz (2011)-, el club lo está buscando fuera de casa.
Primero lo intentaron con Arda Güler. El turco cumplía a la perfección con el perfil: futbolista habilidoso, zurdo, con tendencia a conducir en diagonal hacia dentro desde la derecha. Llegó al Santiago Bernabéu en 2023 a cambio de 24 millones de euros, pero se topó con un Carlo Ancelotti que apenas le dio oportunidades.
Güler, Xabi Alonso’s bet / Efe
Ahora, la esperanza blanca está depositada en Franco Mastantuono. El futbolista argentino, nacido en 2007, es un auténtico proyecto de estrella. El Madrid decidió pagar 45 millones de euros a River Plate para adelantarse al resto de gigantes europeos. Aún no ha debutado con Xabi Alonso, y no podrá hacerlo hasta el 14 de agosto, día en el que cumple la mayoría de edad. La normativa FIFA impide la integración oficial de menores de edad en clubes extranjeros salvo excepciones muy concretas.
Sergio Ramos dried Mastantuono / AGENCIAS
Pese a ello -y aunque el club se mantiene cauto para no presionar al mago de Azul-, algunos ya lo comparan con Lamine. Desde seguidores hasta periodistas, no son pocos los que lo han bautizado como la “versión argentina de Lamine Yamal”, o directamente como “el gran rival de Lamine en una nueva era Barça-Madrid”.
Condiciones tiene: zurdo, último pase, visión de juego, uno contra uno… y esa conducción letal de fuera hacia dentro que tantas veces ha hecho el de Rocafonda para deleitar al mundo. Sin embargo, el argentino aún debe demostrar que también puede decidir partidos.
Willian Estevao, el enésimo genio blue
Si Argentina produce talento a ritmo frenético, no hay que olvidarse de Brasil. La nueva ilusión de la tierra de la samba surgió en Palmeiras, y no se la llevó ni Barça ni Real Madrid. Lo hizo el Chelsea de Enzo Maresca, que acumula más futbolistas prometedores en la plantilla de los que puede alinear en un partido por normativa.
Nacido en Franca, São Paulo, en 2007, Willian Estevão empezó a llamar la atención desde muy joven. Con apenas 16 años ya le apodaban el ‘Messinho’ por lo que era capaz de hacer en el Brasileirao. Extremo derecho, zurdo y con una habilidad tremenda para manejar el balón, apuntaba a convertirse en uno de esos jugadores que salta a Europa en muy poco tiempo y por una buena millonada. Los blues, que aún no han podido disfrutar de su calidad, sí han vivido en primera persona todo su potencial.
Estevão, new pearl of Chelsea / Cesar Greco/SEP
Cerrado por 34 millones de euros desde hace tiempo, Estevão tenía previsto incorporarse a la disciplina del Chelsea tras disputar el Mundial de Clubes con Palmeiras. El joven brasileño se apuntó una actuación ilusionante en Estados Unidos: marcó un gol en cinco partidos y dejó detalles técnicos exquisitos en todos ellos. Curiosamente, el tanto se lo marcó al propio Chelsea, en los cuartos de final. Ronaldo Nazário, uno de los futbolistas más importantes de la historia de Brasil, lo tiene muy claro: “Estevão es como Lamine. Será una estrella del fútbol.”
Andrija Maksimovic,
El Estrella Roja de Belgrado, campeón de Europa en 1991, se destaca periódicamente como la cuna de grandes futbolistas. La última gran irrupción del fútbol serbio es Andrija Maksimovic (2007), actualmente en el RB Leipzig después de que los alemanes hayan pagado 14 millones de euros para hacerse con todo su talento. Comparado con Messi en su país y de la generación de Lamine Yamal, tendrá que demostrar que está listo para brillar en una gran liga europea.
Andrija Maksimovic, during a Champions League match with the Red Star / EFE
Maksimovic, quien se enfrentó al Barça en Champions League la pasada temporada, destaca por su desparpajo, además de por cualidades que comparten los futbolistas mencionados anteriormente: zurdo, con buen uno contra uno, una conducción muy veloz y siempre con la cabeza levantada. Tiene una clara tendencia a ir hacia dentro, perfil que lo hace especialmente peligroso. “Lamine es un gran jugador. Hoy saldré al campo a enseñar que soy mejor que él. También está Cubarsí. Los dos tienen mi edad. Espero cambiar las camisetas cuando acabe el partido”, comentó en la previa del choque contra los azulgranas.
Después de firmar 10 goles y 10 asistencias en la temporada que lo ha catapultado a la Bundesliga, el osado futbolista tendrá que trabajar muy duro para evitar caer en el olvido, como le sucedió a tantísimas otras jóvenes promesas. Compararse con Lamine Yamal son palabras mayores.
Hace tiempo que se dio el pistoletazo de salida en la carrera por encontrar al “nuevo Lamine Yamal”. Pero la realidad es que el catalán es un talento generacional único. Desde Londres hasta Belgrado, pasando por Buenos Aires y São Paulo. Cada año emergen jóvenes promesas en todos los rincones del planeta, pero son pocas las que logran imponerse con la fuerza y la magia del ’10’ blaugrana. Solo el tiempo dirá quién está realmente preparado para marcar una época. Lamine ha elevado el listón a alturas impensables para su edad, y ahora, cada nuevo prodigio que aparece lo hace bajo una inevitable sombra: la suya.

