Guste más o menos su música, lo cierto es que Justin Bieber es una figura global que lleva desde muy joven en la feroz industria musical. La exposición mediática lleva acompañando al joven canadiense desde que se viralizaron sus primeros vídeos en 2007, cuando este solamente tenía 12 años.
Desde entonces, Bieber ha estado siempre en el centro del foco, con una adolescencia cargada de viajes y eventos por todo el mundo que afectarían a la psique de cualquier chaval de su edad. Desde apariciones en la televisión nacional estadounidense, hasta subastar un mechón de su brillante melena castaña por más de 40.000 dólares, en el año 2011 o formar parte de las infames fiestas de Diddy, uno de sus mentores musicales, siendo aún un menor de edad.
Ahora, el cantante de 31 años ha regresado a la palestra, aunque en esta ocasión ha generado preocupación entre sus seguidores. Es sabida su adicción a las drogas que le afectó durante cierta etapa de su vida, seguramente consecuencia del estilo de vida que le acompaña desde hace ya casi 20 años.
El cantante ha sido visto últimamente en algunas publicaciones en las redes donde se le ve con una actitud algo extraña, con gestos, expresiones y movimientos de lo más anormales. Aunque no ha sido hasta el fin de semana pasado que la preocupación escaló todavía más, incluso llegando a teorizar con una posible crisis matrimonial con su pareja, Hailey Bieber, o una recaída a los infiernos del consumo de drogas.
Justin Bieber in one of his last public appearances. / ·
Las teorías de separación no hicieron más que aumentar después de que su mujer le dejara de seguir en Instagram, aunque ella intentaba poner agua al vino: “Es un error. No lo dejé de seguir. ¡Espero que esto ayude!“, comentaba Hailey, cuyo apellido real es Baldwin. De hecho, ella misma escribía un emoticono en una de las recientes publicaciones de Bieber en la red social de Meta.
En el vídeo más reciente se ve a un Justin con un semblante demacrado en un primer plano que él mismo se gravó desde casa y donde se le ve sin camiseta y con ojeras, revelando algunos de los próximos temas que deben salir a la luz y que todavía se encuentran en producción.
Las alarmas saltaron porque el documento llega después de que él mismo haya publicado que se siente como si estuviera ahogándose. Poco después de terminar el directo en cuestión, decidió ocultar su cuenta, aunque más tarde volvería a reabrirla. Lo cierto es que Justin lleva unas semanas algo más activo de lo habitual en las redes, un factor que muchos también han asociado con un posible mal momento en la vida del artista.
Sin embargo, otros solamente apuntan a que el aparente ‘mal estado’ del canadiense es una consecuencia directa de su reciente paternidad y su difícil combinación con jornadas de trabajo que en ocasiones son especialmente largas.

