El entrenador del representativo, Álvaro Cervera, reiteró ayer que «no esperaba» un inicio tan contundente como el que está firmando el representativo en Primera RFEF, con quince puntos de quince posibles y un total de 13 dianas a su favor. Con todo, subrayó que estaban «contentos y felices» por el resultado, pero que necesitarán extraer algún «aprendizaje» de la segunda mitad, donde el guion no fue el deseado y tuvo que introducir desde el banquillo algún cambio no previsto inicialmente.
«Es que llegaban con mucha facilidad a línea de fondo. Hicimos un cambio defensivo porque nos creaban peligro. Ellos son un equipo que juega bien, que tiene toque y control. Por lo menos nos quitamos ese problema y, sin hacer grandes cosas, logramos tres goles. Luego los problemas se amontonaron en la segunda parte porque se tiraron muy arriba. Hay que aprender porque no siempre llegaremos tres veces y meteremos tres goles. Cuando el contrario necesita arriesgar, tienes que aprovecharte de ese riesgo», enfatizó el míster, quien ya ha emitido este mismo mensaje en jornadas anteriores.
Para Cervera, fue «el triunfo de la pegada». Según dijo, en el grupo querían este resultado, «pero no jugar este partido». Esto es, le agradó más el marcador que las formas, con altas dosis de trabajo y sufrimiento en los segundos 45 minutos. «Cuando salen partidos así hay que aprender de ellos y disfrutar de la victoria», repitió. «Tuvimos la suerte de adelantarnos pronto, pero hemos sufrido y nos han llegado mucho», indicó. «Debimos ser más peligrosos a la contra», demandó.
Luego, se refirió a algunos nombres propios. Sobre la ausencia de Landázuri en la convocatoria, reveló que sí estaba previsto que viajase, pero finalmente se decidió lo contrario ante su próxima paternidad. «A última hora nos dijeron que era inminente y era mejor que se quede con su mujer», explicitó. Además, fue muy elogioso con el comportamiento de Aitor Sanz, de quien dijo que les ofrece luz desde dentro porque es «capaz de ver muchas cosas desde su posición e incluso hacerlas llegar al cuadro técnico».
«Por muy cansado que esté, dentro nos ordena y cosas que yo no veo, como un cambio que iba a hacer él me miró y ya sabía lo que teníamos que hacer», confesó. Por último, se refirió al impresionante despliegue de la afición blanquiazul, con más de 300 desplazados hasta el Alfredo Di Stéfano, a los que quiso dedicar el triunfo. «Salir al campo y ver de frente tanta gente de Tenerife o del Tenerife, es una alegría. Los jugadores así lo perciben porque tanto respaldo ejerce como contrapeso ante el factor campo del que dispone el equipo local en los partidos que jugamos en la Península», comentó.
ARBELOA, ELOGIOSO. El entrenador del Real Madrid Castilla definió al Tenerife como «el mejor equipo de la categoría» y consignó que, tras haber sumado victorias en sus cinco partidos iniciales, el representativo ratifica su condición de «primer favorito para el ascenso». No obstante, dio mucho mérito al partido que completó el filial blanco, al que ya ve «repuesto de haber sufrido tres derrotas consecutivas durante la semana anterior», dijo.
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