El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un paso más en la persecución de contra los propietarios de inmuebles que incumplen la normativa de vivienda y turismo de forma reincidente en la ciudad. Así, impuso una multa de 420.000 euros a los representantes de la propiedad de un edificio situado en el número 24 de la calle Ample, en Ciutat Vella, que alquilaba 14 pisos, casi todos los alojamientos del inmueble, a turistas de forma irregular.

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