Valenciano del 95, Nacho Gil de Pareja Vicent era un desconocido para la inmensa mayoría de la afición del CD Tenerife cuando se anunció su fichaje por sorpresa. Casi nadie conocía su currículum, sus virtudes, lo que podía aportar… pero en el representativo existía una confianza absoluta en su rendimiento y prestaciones. En España había jugado para el Mestalla, Las Palmas, Elche, Ponferradina o Cartagena. Pero cuenta Gil que su paso por el extranjero le hizo progresar y convertirse en el futbolista que es hoy. Llegó al club del Heliodoro con la intención de sacar más brillo a su indiscutido talento y mejorar también sus cifras individuales. El sábado se sacó de la chistera un golazo. Fue el mejor del partido; está siendo el mejor de la temporada. Su discurso destila ambición y felicidad a partes iguales.

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