Ansu Fati se había convertido en un problema para el Barça este verano, pero el entorno del futbolista se movió rápido para cerrar una operación inesperada con su cesión con opción de compra hacia el Mónaco. El club necesitaba ahorrarse buena parte de su salario y se pactó renovarle hasta el 2028 difiriéndole algunas cantidades y posibilitando su marcha al club monegasco. Ansu ha recuperado su mejor versión en la Ligue1, pero el área deportiva no contempla repescarle para el próximo curso y se está a la espera de que siga rindiendo para que el Mónaco se haga con la totalidad de sus derechos por 11 millones de euros.

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