El Barça fue arrollado por un Sevilla excelso en el Sánchez Pizjuán. Con un equipo combativo y una afición entregada, el conjunto andaluz pasó por encima del equipo de Hansi Flick, que afronta ahora un parón de selecciones para recomponerse anímicamente y trabajar los ajustes necesarios para volver a la senda de la victoria.
Los gritos del staff de Flick
El departamento de análisis de vídeo se ubicó, como suele hacer, en la parte alta del estadio para ganar perspectiva y detectar detalles tácticos que luego se trasladan a los entrenamientos mediante vídeos o en el descanso de los partidos. Es un enfoque que recuerda al famoso “andamio” de Luis Enrique —cuando se subía para tener mejor visión— que todos los equipos tienen para repasar conceptos.
En esta ocasión, Stephen Nopp, analista alemán de confianza de Flick incorporado al staff a expresa petición del técnico, se sentó detrás de la zona de prensa. Durante el encuentro se mostró muy crítico con algunos errores tácticos de los jugadores y molesto con ciertas decisiones del árbitro, comentándolo en alemán con Michael Hasemann y el resto del cuerpo técnico. Su implicación dejó claro que la táctica no vive solo en el banquillo, también en el departamento de vídeos. Flick siempre ha recalcado la importancia de estar rodeado de su gente más cercana y contar con ayudantes de máximo nive, y desde luego que Nopp lo es para él.
Las ayudas constantes que Pedri y Frenkie solicitaban
Al Barça le faltó ritmo, movilidad y conexiones entre líneas. Los centrocampistas pedían más participación de la delantera para generar ventajas y atraer marcas, pero el equipo tardó en ofrecer soluciones con balón. El plan sólido del Sevilla se impuso porque el conjunto azulgrana no encontró desmarques ni apoyos que abrieran espacios. El rival estuvo bien y jugó el mejor partido de la temporada en casa cosechando su primer triunfo en el Sánchez Pizjuán, pero el Barça se complicó el partido por su falta de reacción en la primera mitad.
Sport le preguntó acerca de este hecho en la rueda de prensa postpartido y el técnico azulgrana detalló que “nuestro objetivo es tener el balón, la posesión. En la primera parte no fue así y hay muchas razones. Tengo que estar implicado en eso, quiero estar implicado en eso, ver cómo analizarlo eso”, dejando claro que este aspecto se tendrá en cuenta en este duro parón de selecciones que le viene al Barça tras encadenar dos duras derrotas consecutivas ante Paris Saint Germain y Sevilla.
Una afición entregada de inicio a fin
Pese al brutal ruido del Sánchez Pizjuán, la afición azulgrana no aflojó ni un segundo y animó desde la salida de los jugadores hasta el pitido final, dejándose la voz. Al terminar, los futbolistas se acercaron —con cierta timidez, eso sí— para agradecer el empuje. En la victoria y en la derrota, la afición culé volvió a demostrar que está con su equipo, incluso en uno de los campos más ruidosos de la Liga.
