En mayo, el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto 402/2025, un procedimiento que regula los coeficientes reductores y permite la jubilación anticipada en las profesiones más penosas.
Con esta medida, los profesionales de los sectores de la construcción y del transporte se verán beneficiados. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, avanzó los detalles en la rueda de prensa posterior al anuncio.
“Sabemos que hay trabajos en especial dureza y otros que se hacen especialmente duros en los años últimos de vida laboral. No es sólo una intuición, los datos avalan que hay actividades con mayor siniestralidad y, en particular, hay actividades con más accidentes de trabajo y con más enfermedades profesionales asociadas“, explicó la política.
De esta forma, cada año empleado en un puesto de categoría penosa restará meses en la edad legal ordinaria. El objetivo de esta medida es evitar la prolongación de la vida laboral a los trabajadores que afrontan un mayor desgaste físico o riesgo.
Para determinar la penosidad de un empleo, se consideran varios criterios como: exposición a temperaturas extremas, ruido o vibraciones, uso permanente de la fuerza física, exposición a agentes físicos, químicos o biológicos.
Por otra parte, la peligrosidad de una actividad contempla situaciones susceptibles de causar un accidente laboral o enfermedad profesional, con un grado mayor de frecuencia que en otros puestos de trabajo.
No obstante, la aplicación de los coeficientes reductores no anticipa la edad de jubilación a una edad inferior de 52 años. Para solicitar el reconocimiento de los correspondientes coeficientes, se realizará en la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social.
Según la ministra Saiz, “el sistema debe ser lo suficientemente flexible como para proteger a todos estos colectivos. No olvidemos que la solidaridad es uno de los principios rectores de nuestro sistema de pensiones y el Pacto de Toledo, que este 2025 cumple 30 años, lo recuerda en sus recomendaciones“, sentenció.
