Me sobra casi todo lo que sucede durante las pretemporadas. El mercadeo, los agentes adueñándose de forma obscena e imparable del negocio con operaciones que rozan lo delictivo, los rumores sin base, los fabuladores, las injustificadas angustias provocadas por partidos de mentira, la competición de los clubes por ver quién es más ingenioso anunciando sus fichajes… menos mal que ya viene Bordalás a despertarnos de estos delirios veraniegos con su ración de realidad. Es el despertador que suena la mañana siguiente al final de las vacaciones y por mucho que le des al botón de “posponer” ahí sigue reventándote la cabeza con sus líneas bien juntitas. Es como un viaje acelerado hacia el otoño.

ttn-25