El desierto de Atacama, al norte de Chile, es el vertedero de ropa más grande del mundo: sus 300 hectáreas reciben cada año más de 45.000 toneladas de ropa desechada procedente principalmente de Estados Unidos, Europa y Asia. La ropa no se degrada fácilmente, por lo que este gigantesco vertedero textil a cielo abierto constituye un grave problema medioambiental. Y no es el único punto crítico del planeta: Ghana y Nairobi (Kenia) también son receptores de miles de toneladas de prendas desechadas por razones de moda, deterioro o exceso de producción.

ttn-25