Un adiós muy amargo. Lionel Messi e Inter de Miami se despidieron del sueño de levantar la Concacaf Champions Cup 2025. Vancouver Whitecaps no solo protegió su ventaja de la ida (2-1), sino que goleó a la franquicia del sur de Florida por 1-3 en la vuelta de la eliminatoria de semifinales (1-5 en el global).
Fracaso, por segundo año consecutivo de Inter Miami en este torneo internaciona, pues en 2024 sucumbió en los cuartos de final ante el Monterrey. Con Mascherano dando órdenes desde el banquillo y un plantilla con estrellas de la talla de Luis Suárez, Sergio Busquets, Jordi Alba y un Messi muy discreto, el equipo firmó una segunda parte espantosa y quedó lejísimos de cualquier opción de remontada. Se aferran al Mundial de Clubes.
Y tercera derrota seguida para los de Florida: 2-0 ante los Vancouver Whitecaps, 3-4 ante el Dallas en liga con el que perdieron su invicto en la MLS y 1-3, de nuevo, ante Whitecaps. El cuadro canadiense, que está protagonizando un excelente arranque de curso, se verá las caras en la final contra el vencedor del Tigres UANL – Cruz Azul (1-1 en la ida).
Y eso que sufrían la baja de su mejor jugador, Ryan Gauld, lesionado. Pese a ello, son líderes del Oeste en la MLS y tratarán de convertirse en el segundo equipo de esta liga que triunfa en este torneo tras los Seattle Sounders (2022).
DESASTRE EN LA SEGUNDA MITAD
Inter Miami no entró agresivo en el partido. De hecho, fueron los Whitecaps quienes empezaron dominando sobre un campo muy mojado y casi encharcado en algunos lugares. Eso sí, los de Mascherano golpearon primero. Messi filtró un balón con maestría entre cuatro rivales para Suárez, que abrió a la izquierda para un Alba que entró como una locomotora por la izquierda para abrir el marcador.
Tadeo Allende pudo anotar el segundo poco después, pero los canadienses reaccionaron con varias ocasiones seguidas en los primeros 20 minutos de partido. Brian White y Vite rondaron el gol, pero la oportunidad más clara fue la de Emmanuel Sabbi, que estrelló el balón en el poste.
E Inter Miami volvió a exhibir dos caras: peligrosos y dinámicos en ataque pero despistados y desestructurados atrás. Tras el paso por vestuarios, el encuentro perdió ritmo y se volvió más agresivo. Los de Mascherano estaban obligados a irse al ataque, pero con el riesgo constante de encajar un tanto, pues en este torneo continúa vigente la regla del valor extra para el gol visitante.
En el 51′, Ali Ahmed vio perfectamente el desmarque por la izquierda de Sebastian Berhalter, que tuvo tiempo de girarse, levantar la cabeza y asistir a un White que solo tuvo que empujarla dese el punto de penalti. Y, apenas dos minutos después, Vite tras un rebote.
Duro golpe para un Inter Miami que quedó sin respuesta de reacción alguna. Tenían que anotar cuatro tantos para culminar una remontada casi imposible. Suárez falló un par de ocasiones clarísimas y Messi careció de chispa. Puso la guinda Berhalter, que anotó el 1-3 definitivo tras el enésimo error defensivo de los de Florida.
