Desde Triana y Los Remedios hasta la Macarena, Santa Justa o el centro. Hace un año en Sevilla no había prácticamente calle en la que no hubiera un aficionado del Mallorca o el Athletic de Bilbao por la final de la Copa del Rey en el estadio de la Cartuja. Los hinchas de cada equipo acapararon los hoteles, los bares y las principales plazas de la capital, como la Plaza Nueva, la Plaza de España y el entorno de la Catedral. La calle San Jacinto y el puente de Triana pasaron a ser una zona más de Bilbao o Palma de Mallorca. A un día de una nueva final, el Barça – Real Madrid de la Copa del Rey 2024-25, nencontrar habitación en la ciudad ya es casi misión imposible entre la poca oferta y los altos precios, y algo similar ocurrirá para lograr una mesa al sol.
Al igual que en 2024, la Copa del Rey llega a Sevilla en el fin de semana entre la Semana Santa y la Feria. Los dos últimos sábados y domingos, los bares, sobre todo los del centro, se han encontrado con limitaciones para abrir sus terrazas por el paso de las procesiones. Tampoco han podido ejercer su actividad en plenitud en los meses anteriores por la lluvia. Ahora, las buenas previsiones meteorológicas, la expectación por la final y el aterrizaje de más de 100.000 aficionados hacen que se espere un tsunami de clientes en la hostelería sevillana.
La Asociación de Hosteleros de Sevilla y Provincia espera “un buen fin de semana” y un “muy buen clima”. “Los hoteles están en alta capacidad y eso se va a extrapolar a todo el casco histórico. La afluencia será a lo largo de todo el fin de semana, que sirve de puente entre dos grandes festividades”, valoran desde la patronal a este periódico.
Aunque en esta ocasión los dos contendientes, FC Barcelona y Real Madrid, son dos equipos acostumbrados a disputar finales, no dejan de ser dos de los clubes más seguidos del mundo, con aficionados repartidos por todo el país. Además, únicamente han jugado en terreno neutral recientemente en la Supercopa de España, en Arabia Saudí. De ahí que incluso se vayan a movilizar hinchas únicamente para vivir el ambiente en la ciudad y disfrutar de las fan zones. El impacto en las calles de la ciudad puede ser más importante que nunca.
De momento, los hosteleros no observan un repunte de reservas en interior como se podría esperar. “Se están haciendo reservas pero no tantas porque la gente está esperando para disfrutar de las terrazas, más que de mesas dentro”, cuentan. Como ocurrió en las ediciones pasadas, Sevilla volverá a tener un paisaje de restaurantes llenos de aficionados con un “impacto económico positivo”. Y eso que contemplan que en determinados momentos haya “un poco de menos gente por las fan zones, ya que muchos se desplazan allí y no hacen tanto uso de los bares”.
Los bares consultados por El Correo de Andalucía aseguran estar preparados para la llegada masiva de hinchas y no necesitar la contratación de más personal. Desde la calle Betis, donde alguno ya ha llenado sus mesas para el fin de semana, hasta el Casco Antiguo. “Los que estamos aguantamos”, comentan en una mítica taberna del centro sobre si han buscado más trabajadores. Fue tal el aluvión de clientes que experimentaron el año pasado que algunos bares se quedaron sin suministros y tuvieron que cerrar.
Refuerzo policial en las zonas con más afluencia de público
Precisamente en aquellos puntos de Sevilla en los que se han solido reunir los aficionados en la previa de las finales de ediciones pasadas para consumir y festejar la Policía Local va a reforzar su vigilancia. Para evitar cualquier tipo de altercado o incidente en zonas cercanas a los bares y establecimientos de venta de alcohol, se destinarán 230 efectivos que realizarán principalmente funciones de control del tráfico y de la venta ambulante, así como la vigilancia de actividades de ocio.
Las zonas marcadas en rojo son tanto los alrededores de las concentraciones de las aficiones como en las zonas céntricas, como pueden ser Plaza Nueva, Plaza de San Francisco, Plaza del Triunfo, Plaza Virgen de los Reyes, Mateos Gago, Plaza de España, entre otras. Además, se reforzará la presencia policial tanto en Santa Justa como en el Aeropuerto para garantizar la seguridad y movilidad en la llegada de las aficiones, prevista para el sábado desde las 7.00 de la mañana.
Esta final está llamada a ser la más multitudinaria de los últimos años. En la edición pasada, 100.000 personas viajaron para ver el encuentro entre el Athletic y el Mallorca. Fueron más de 21.000 aficionados del Mallorca, la mayoría con entrada, por los 50.000 seguidores del Athletic con unos 15.000 sin ticket. Y esta vez esa cifra se quedará corta porque ya de por sí se estrenará nuevo aforo, 70.000 espectadores, unos 10.000 aficionados más.
