Jules Koundé es un ganador nato. Y partidos como el del Barça en Dortmund ‘fastidian’ al defensa francés, porque siempre es exigente consigo mismo y con sus compañeros. A pesar de que se mostró contento, aunque le costó cambiar el rictus, por acceder a las semifinales, no pudo ni quiso esconder su decepción por la derrota.

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