El derbi terapéutico del euro. La UD se cita mañana con el CD Tenerife en la Ciudad Deportiva de Barranco Seco (11.30 horas, TVC) con la misiva de sumar el primer triunfo de la era Luis García Fernández en el quinto y último bolo de la pretemporada. Es un clásico canario terapéutico, para recuperar la autoestima y la confianza tras el tropezó en la final del Trofeo Teide –que fue para las vitrinas de eterno rival en los lanzamientos de penalti tras el 1-1 en Los Cuartos–. Con solo 400 abonados en las gradas, que pagaron un euro por un ticket, y todas las medidas de seguridad precisas, otra de las consignas es evitar la vergüenza de los vallazos del pasado sábado. La comitiva del CD Tenerife cuenta con un número reducido de localidades para directivos y compromisos. La última victoria amarilla se remonta al 19 de abril ante el Atlético de Madrid en el Gran Canaria. Y el domingo 17 de agosto, dentro de diez días, aguarda el Andorra en Siete Palmas en el estreno. El Tenerife de Primera RFEF sacó los colores a la UD y ahora llega la hora de la venganza en la factoría de los sueños. Noventa minutos para acreditar la fiabilidad del proyecto de la regeneración y ahuyentar los fantasmas del martinato.
Con dos goles en cuatro partidos, obra de Mika y Gil, el debate del nueve y el mal de pólvora conforma otro de los puntos calientes del amistoso menos amistoso. Con Jonathan Viera y Jesé Rodríguez fuera de la convocatoria, Mata y Marc Cardona ejercieron de nueve en Los Cuartos. Recobita también puede actuar en esa demarcación maldita. Y hay más, la dirección deportiva intensifica la búsqueda de un pistolero para cerrar el plantel. Es la décima incorporación. En relación a Sory Kaba, no se cuenta con él. Una vez consumada la salida bajo la fórmula de la cesión de Cédric, el ex del Elche llevará el mismo camino. Hacer hueco para un killer capital. Un Araujo, autora de 25 tantos en la 14-15, sería el broche de oro a la legión del cambio. El 1 de septiembre se cierra el mercado de pólvora, una tienda de oportunidades en el que se fundamenta la salud del proyecto.
Ultras en el mismo baño
En la final del pasado Trofeo Teide, se dieron capítulos de falta de previsión. El sector más radical de la UD, Ultra Naciente, quedó ubicado en una grada –detrás de una de las porterías– y a solo unos metros de sus homónimos del Tenerife. De tal manera, que compartían baño con un grupeto del Frente Blanquiazul. Una hora y diez minutos antes de la disputa del clásico, el estadio de Los Cuartos ya estaba lleno. Se superó el aforo establecido (4.500 fieles) y los dos sectores ultras comenzaron su disputa dialéctica sin la presencia de un solo efectivo policial. Con los golpes y vallazos, llegaron los agentes de la Guardia Civil y la Policía Local.
Barranco Seco no será Los Cuartos y solo acudirán 400 abonados. El juego agresivo de Cervera no encontró respuesta en los amarillos. Ese punto de intensidad valdrá a Luis García Fernández para buscar su primer éxito con fuego real. Otra de las incógnitas es Adam Arvelo. El atacante de Candelaria no viajó a La Orotava. No ha contado con un protagonismo reseñable, superado por Ale García, Manu Fuster, Pejiño o incluso Marvin Park –que jugó por la izquierda y a pierna cambiada en el último tramo del Trofeo Teide–.
Por favor, portería a cero
Con la revolucionaria partitura de Luis García Fernández, la UD ha encajado cinco tantos en cuatro duelos. En el pasado curso, fueron 61 en 38 contiendas (1,6 por pulso) con Luis Carrión y Diego Martínez. Ante el Cádiz y Tenerife, en los dos últimos exámenes veraniegos, las paradas de Dinko Horkas evitaron un marcador sonrojante –siete intervenciones de mérito–.
Por lo tanto, el derbi terapéutico del euro vale para tonificar y enaltecer el trabajo defensivo. Con una presión muy alta en búsqueda de una recuperación exprés, la UD recupera la posesión pero sufre en la zaga. Forma parte del aprendizaje y de este largo proceso hacia la normalización. Ganar desde una idea, la de Luis García, que es hermana al concepto histórico de juego del club amarillo en sus 76 años de vida. Es volver a la casilla uno con Dinko, Viti, Suárez, Barcia o Mika y Cristian Gutiérrez. Luego figuran Cedeño y Enzo. Por bandas, Recobita y Pejiño, con Gil de enganche. De pistolero, el señalado Mata, que malogró un penalti en el Teide y otra ocasión ante Gabri de Vuyst. Pero llega la revancha para salir del túnel y ser Matagol.
