Las Eliminatorias Sudamericanas tienen fama a nivel global como las más duras de cara a los Mundiales. Esta ocasión, eso sí, ha cambiado un poco: seis de las diez selecciones clasificaban directamente al certamen de Estados Unidos, México y Canadá, con una más metiéndose a la repesca y solo tres eliminadas.
Dos de estas están ya seguras de cara a la última jornada: Chile y Perú. Ambas, en franca crisis, disputarán el partido 18 del certamen este martes (1:30AM de España, jornada unificada) sin nada que hacer. La tercera se dirimirá entre Venezuela (7ª-18 puntos) y Bolivia (8ª-17 puntos), a las que solo les separa un punto entre sí y que aspiran a meterse en lo que allí se denomina ‘repechaje’, que ahora tendrá nuevo formato: un minitorneo disputado en México con otras cinco selecciones del cual saldrán dos clasificadas a la Copa del Mundo.
Pero ello será preocupación futura. El deber inmediato para la Vinotinto de Batista, que recibe a Colombia en Maturín, es el de ganar para seguir con posibilidades de vivir algo nunca visto: Venezuela en un Mundial. Porque nueve de las diez selecciones sudamericanas han tenido al menos una participación. Menos el país bolivariano.
ROZANDO LA GLORIA
Miembro de la FIFA desde 1937 y activamente partícipe de las eliminatoras desde 1966, el combinado venezolano jamás ha podido ganarse el derecho a avanzar a la fase final del Mundial. Lo ha rozado varias veces, como cuando Juan Arango y Salomón Rondón le llevaron a la ‘Vinotinto’ a la sexta plaza rumbo al Mundial de Brasil 2014, misma que hoy le daría acceso a la Copa del Mundo, pero que en aquel entonces no bastó.
Arango ya se encuentra retirado, pero ‘Salo’ sigue presente y espera conseguir el hito de pasar al repechaje. Un gol suyo bastó para la última victoria de su selección ante Colombia, un 26 de marzo de 2013, hace más de doce años. Si la historia se repite, el combinado de Batista estará en la repesca de México. Pero Bolivia opina lo contrario.
BOLIVIA, TRES VECES MUNDIALISTA
La ‘Verde’ sí que ha tenido el privilegio de disputar mundiales. Tres, para ser exactos. Dos de ellos fueron como invitada: el primero, en 1930, y el del Maracanazo en 1950. Ya hacia 1994, en Estados Unidos, se ganó el derecho por clasificación.
Lo hizo de la mano del ‘Diablito’ Marco Etcheverry, ídolo local que estará apoyando a los dirigidos por Óscar Villegas. La cita, eso sí, es muy complicada: deberán vencer a Brasil en El Alto y esperar que Colombia empate o venza a Venezuela. Una jornada y una repesca por decidir entre dos ‘Cenicientas’ con hambre de revancha.
