No podía ser de otra manera. Tenía que estar Míchel en el banquillo. Tenía que marcar Stuani. Así encarriló la permanencia un Girona que superó al Valladolid por la mínima (0-1) y con más dificultades de las esperadas en un José Zorrilla que volvió a presenciar otra derrota de su equipo, hundido por Ronaldo Nazário. El tanto del uruguayo acaricia una salvación que se fue complicando jornada tras jornada y que no se vislumbró claramente hasta el triunfo contra el Mallorca. A siete puntos del descenso y con nueve por disputar, el Girona es virtualmente equipo de Primera. No había mejor celebración posible para el regreso del madrileño, que se perdió la derrota ante el Villarreal por problemas de salud.
El gol de Stuani, en un segundo tiempo aliviador tras un buen intercambio de golpes en el primer acto, deja a los ‘gironins’ pendientes de lo que haga el Leganés este miércoles contra el Villarreal.
Si los ‘pepineros’ no ganan en La Cerámica, el Girona, que depende totalmente de sí mismo, sellará matemáticamente la permanencia.
Míchel, el regreso más esperado
La gran sorpresa en Zorrilla fue la titularidad de Abel Ruiz en lugar de Stuani, el líder del equipo en las últimas jornadas, que llegaba al choque con molestias. Míchel, en cambio, sí se decantó por Portu, que repitió en un once del que formaron parte Juanpe y Oriol Romeu, sustituyendo a los sancionados Krejci y Yangel Herrera.
Girona’s coach, Míchel, during LaLiga’s match between Real Valladolid and Girona, this Tuesday at the José Zorrilla stadium / R. García / EFE
Aunque el Valladolid ya está descendido matemáticamente desde la jornada 33, el equipo pucelano quería maquillar una temporada para el olvido. Así lo demostró Raúl Moro con un disparo con rosca que superó a Gazzaniga a los diez minutos, pero que no encontró portería por poco. Con solo dos pases y el talento de Grillitsch en la mediapunta, el equipo de Álvaro Rubio conseguía romper a los catalanes.
El Valladolid seguía encontrando la fórmula para salir de la presión del Girona con pocos envíos. Esta vez, el peligro llegaba por el otro flanco, el derecho, con un misil de Chuki que despejó Gazzaniga con los puños.
Portu, sin premio
El Girona respondió a los pocos minutos con un gol de vaselina de Portu, pero Quintero González, muy acertado, vio el fuera de juego del murciano al recibir el pase filtrado de Tsygankov y lo anuló por fuera de juego. Poco a poco, el equipo de Míchel se fue adueñando del partido, exigiendo la mejor versión de Karl Hein.
The Girona Portu striker (d) scores an occasion annulled off the offside against Valladolid Karl Jakob Hein, during the LaLiga EA Sports match, between Real Valladolid and Girona, this Tuesday at the José Zorrilla stadium / R. García / EFE
El guardameta cedido por el Arsenal le negó el tanto en dos ocasiones a Tsygankov. Primero, con un vuelo estelar para despejar un disparo abierto desde el pico izquierdo del área. Después, con la yema de los dedos, a un disparo raso y cruzado desde la otra banda. El Girona merecía el 0-1, pero no llegaba en un primer tiempo que finalizó con el empate a nada y un disparo a las nubes de Asprilla, tras una buena jugada individual.
Tras el descanso, el colombiano volvía a exhibir su falta de acierto en un mano a mano ante Hein, mientras los hombres de Míchel cedían terreno. El Valladolid creció en el partido y rozó el 0-1 con un disparo al travesaño de Anuar y un posible penalti un minuto después, en un saque de esquina que rebotó en la mano de Francés. Después de la intervención del VAR, se consideró que no había nada punible.
Stuani, salvador por enésima vez
En el 70′, Míchel agitó el avispero dando entrada a Danjuma y Stuani, y surtió efecto. En el minuto 80, apareció el de siempre para rescatar al club de su vida: Cristhian Stuani. David López recogió un balón muerto dentro del área del Valladolid, tras una falta frontal, y el uruguayo remató sin oposición tras una gran cesión del central. Lo lleva en la sangre. Siempre está en el lugar y en el momento adecuado.
Girona Cristhian Stuani striker (2i) celebrates his goal during the match of LaLiga 36 between Real Valladolid and Girona FC, this Tuesday at the José Zorrilla stadium / R. García / EFE
Stuani, quien ha estado en las buenas, en las malas y en las peores, volvía a demostrar que, a sus 38 años, sigue siendo el futbolista más determinante del equipo. Estallaban de emoción los aficionados desplazados al Zorrilla, que no podían contener los nervios con las últimas paradas de un Gazzaniga que salvó el 1-1 en el descuento. Con el pitido final, celebración sobre el césped. El Girona ya se ve en Primera la temporada que viene.

