La jubilación es una etapa ansiada por muchos trabajadores. La desconexión y el descanso son premios más que merecidos después de una larga y dura vida laboral. Una vez se alcanza la edad ordinaria, la Seguridad Social se encarga de proporcionar la pensión.
No obstante, la edad para jubilarse se ha ido atrasando desde hace varios años. En 2013, por ejemplo, una persona con menos de 35 años y 3 meses cotizados podía retirarse a los 65 años y un mes. Pero la situación se ha agravado con el paso del tiempo y cada vez hay que trabajar más para obtener la jubilación.
En 2024, la edad ordinaria de jubilación era de 65 años para las personas que cotizaron 38 años o más. Los trabajadores que no alcanzaron esta cifra debían esperar a los 66 años y 6 meses. Ahora, con la llegada de 2025, los números han vuelto a cambiar: las personas con una cotización de 38 años y 3 meses se podrán jubilar al cumplir los 66 años y 8 meses.
[–>
Las personas que quieran poner fin a su actividad con 65 años deberán acreditar 38 años y 3 meses cotizados. Es decir, 3 meses más que lo que se pedía en 2024. Y a partir de 2026 y 2027 los requisitos de la Seguridad Social serán más exigentes y se tendrá que trabajar más tiempo para jubilarse más tarde.
