En la numismática, monedas que podrían parecer corrientes acaban revalorizándose en el mercado coleccionista. En este contexto, hay muchos factores que pueden aumentar su valor en el mercado.
La historia, la tirada o los errores de acuñación, pueden convertirse en atractivo de subasta. En esta ocasión, es lo que ha ocurrido con una moneda francesa de 5 céntimos.
Esta divisa fue emitida en Francia, 1999, y se ha vuelto un objeto de deseo entre los aficionados. De hecho, en las plataformas de venta ha alcanzado hasta 800 euros.
Esta moneda forma parte de la primera emisión del euro, justo cuando fue puesto en circulación en 2002. En su anverso, muestra la figura de Marianne, símbolo de la República Francesa e icono nacional.
Esta misma fue diseñada por Fabienne Courtide. En la parte del reverso, un globo terráqueo está representado junto a su valor nominal, obra del artista belga Luc Luycx.
La monada está fabricada en acero y cuenta con un recubierto de cobre. En total, tiene un peso de 3,92 gramos en un diámetro de 21,25 milímetros. No obstante, no todas las monedas valen lo mismo.
En algunas de las piezas de cinco céntimos se observan errores de acuñación o falta de detalles en la impresión. Esta pieza de cobre solía tener un error en rostro de Marianne, ligeramente deformado.
Además, en algunas monedas la firma de la diseñadora aparece descentrada y desplazada. Es importante destacar que no todas las monedas tienen el mismo valor en una subasta. El precio que alcance en venta, dependerá del tipo de error que presente y su estado de conservación.
