Todo apuntaba a un accidente, o posiblemente un escape de gas, por no apreciarse indicios de violencia en la muerte de Gene Hackman, de 95 años, y su mujer, Betsy Arakawa, de 63, que fueron encontrados este jueves 27 de febrero en su casa de Santa Fe (Nuevo México). Pero la investigación acaba de dar un giro inesperado, después de que las autoridades hayan declarado que sus muertes son “de naturaleza lo suficientemente sospechosa como para requerir” una búsqueda más exhaustiva.

ttn-25