Si la irrupción de Wojciech Szczesny en el Barça fue precipitada y casi diríamos que abrupta, la situación ha cambiado radicalmente menos de un año después de su llegada. A ‘Tek’ lo fue a buscar Deco en una situación de máxima urgencia por la baja de Marc-André Ter Stegen. Lo convenció para que ‘abandonara’ su apacible retiro en Marbella y regresara a la rutina del fútbol profesional. No fue tan fácil convencerlo, pero la figura de Lewandowski resultó determinante.
Tras hacer las maletas con su familia y mudarse a Castelldefels, muy cerca de su amigo y paisano, el polaco se puso rápido manos a la obra. Había que recuperar el tiempo perdido y empezar a picar piedra para poder ser el guardameta titular de un equipo que aspiraba a todo. Lejos de aterrizar con un perfil de “ya lo he hecho todo en el fútbol”, Szczesny llegó como una esponja y dispuesto a ayudar y asesorar a los jóvenes con su dilatada experiencia en la élite.
DESDE ENERO, INTOCABLE
El resultado, que en enero se hizo amo y señor de la portería azulgrana y ya no la abandonó en toda la temporada restante. Cumplió el expediente de sobras, se ganó a Flick y a sus compañeros. Con el deber más que cumplido, el club le puso encima de la mesa un nuevo contrato. Tocaba, de nuevo, reflexionar y tomar una decisión familiar: volver a Marbell y recuperar la rutina del jubilado, entre la playa y los campos de golf, o seguir en activo. Pero esta vez hacerlo con un rol completamente distinto. Estar a la sombra de un portero claramente titular.
Szczesny, at the Gamper / Dani Barbeito / SPO
Tek y los suyos decidieron alargar la estancia. Para Flick, lógicamente, es más sencillo tener a un perfil veterano y sabedor de su papel y que asume la suplencia que no un chico más joven y frustrado por estar por debajo de Joan Garcia. Pero es que el polaco se ha convertido en mucho más que un guardameta que calienta banquillo. Ya fue importante su mano derecha para lidiar con un Iñaki Peña que no entendió el movimiento del entrenador germano y que vivió muchos meses de incomprensión y rabia.
MÁS ASCENDENCIA EN LA CASETA
Al mismo tiempo, Tek tiene una relación magnífica con el resto. Con el joven aspirante, Diego Kochen. Con el titularísimo recién llegado Joan. Y, según cuentan fuentes del vestuario, la figura del ex de la Juventus ha ganado en ascendencia en la caseta. Más aclimatado y adaptado y con mejor dominio del idioma, Szczesny se ha convertido en una pieza importante para Flick para crear comunión en el vestuario y ayudar en la ‘tutela’ de los más jóvenes. Con la marcha de Iñigo Martínez, además, la experiencia de Wojciech es un valor añadido.
Lo más probable, si no hay contratiempos, es que ‘Tek’ dispute esta temporada menos de 10 partidos. Lo que se mantenga el Barça en la Copa del Rey y en caso de que no haya nada en juego en el tramo final algún encuentro de Liga. Eso sería todo para un jugador acostumbrado casi siempre a ser titular allá donde ha estado. Pero el polaco se encuentra en un momento mucho más ‘zen’ de su vida. Y es por eso que le encajaba estirar su estancia en la Ciudad Condal. Como forma y contexto de vida para su familia. Marbella siempre estará ahí.

