Visitaba Gijón un equipo en posición de descenso, con ocho jornadas sin conseguir la victoria y con un técnico interino en el banquillo tras la destitución de Ibai Gómez, panorama adecuado para conseguir una victoria muy necesaria. El Andorra fue reflejo de lo que analizamos en la previa, un equipo con muy buen manejo de balón, con una propuesta atrevida y valiente, pero muy blando cuando no lo tiene, y un conjunto con muchísimos problemas defensivos.

ttn-25