España cuenta con 76 humedales Ramsar de importancia internacional designados bajo la Convención de Ramsar. El 85% de ellos encuentran en un “preocupante mal estado ecológico”, según un informe de la ONG SEO/BirdLife. La degradación de estos espacios provoca un importante impacto sobre la biodiversidad, especialmente sobre las aves acuáticas
La denuncia coincide con el cierre, este jueves, de la 15ª Conferencia de las Partes (COP15) de la Convención Ramsar en Victoria Falls (Zimbabue), en la que gobiernos, organizaciones internacionales y expertos han debatido el futuro de estos enclaves vitales para la biodiversidad global, la resiliencia climática y el desarrollo sostenible.
La degradación de los humedales Ramsar españoles compromete gravemente su capacidad para albergar biodiversidad, un hecho que se refleja de manera alarmante en las tendencias poblacionales negativas de las aves acuáticas que dependen de estos ecosistemas, alerta la ONG.
Refugios cruciales para las aves
La Convención de Ramsar, suscrita en 1971 y ratificada por España en 1982, obliga a los países firmantes a identificar, proteger y garantizar el uso racional de los humedales más valiosos del planeta, reconociendo su papel como refugios esenciales para las aves acuáticas.
Sin embargo, la realidad sobre el terreno dista significativamente de estos compromisos, según SEO/BirdLife. España, que alberga el 40% de las especies de aves dependientes de humedales en Europa, se enfrenta a una grave crisis de conservación.
A group of birds feeds on some fields of the Albufera. / EFE / Manuel Bruque
El Libro Rojo de las Aves de España (2021) indica que más del 50% de las especies evaluadas presentan problemas de conservación, con 90 en situación de riesgo. De estas, nueve ligadas directamente a humedales están catalogadas como ‘En peligro’ y ocho como ‘Vulnerables’, según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El impacto del cambio climático
Entre los espacios Ramsar más emblemáticos que sufren un deterioro ecológico severo destacan Doñana, el Delta del Ebro y la Albufera de Valencia, todos esenciales para la conservación de las aves acuáticas a escala europea. La combinación de factores como la falta de agua, las extracciones ilegales, la contaminación difusa y puntual, la inacción de las administraciones competentes y la presión urbanística ha mermado drásticamente su biodiversidad.
Estos humedales no solo son vitales para las aves residentes o invernantes, sino que funcionan como nodos críticos en las rutas migratorias, proporcionando zonas de descanso y alimentación indispensables para numerosas especies durante sus largos desplazamientos.
Además, los censos coordinados por Wetlands International sugieren que el cambio climático está alterando estos patrones, desplazando los principales puntos de invernada hacia el norte debido a inviernos más suaves que facilitan el acceso al alimento.
Deterioro estructural
El parque nacional de Doñana representa un caso paradigmático de esta degradación progresiva. Recientemente, la Unesco reiteró su preocupación por su deterioro. El censo de aves acuáticas invernantes de enero de 2025 registró 240.531 ejemplares de 81 especies, la tercera cifra más baja en 25 años. El declive del ánsar común es especialmente elocuente: de los 40.000–50.000 individuos contabilizados hace décadas, apenas se avistaron 2.533 este año.
A copy of Cerceta Pardilla marked with satellite stations in Spain and observed in the surroundings of Marrakech (Morocco). / Mohamed Mounir (GREPOM)
En el Delta del Ebro, las poblaciones de anátidas y fochas muestran un declive sostenido desde 2007, asociado a la intrusión salina, la drástica reducción de los aportes sedimentarios y caudales fluviales, la intensificación agrícola y la proliferación de especies invasoras.
La Albufera de Valencia, por su parte, sufre una pérdida constante de la calidad del agua y un deterioro estructural del hábitat que ha reducido significativamente la abundancia y diversidad de su avifauna acuática.
Una de las especies más emblemáticas y amenazadas por esta crisis es la focha moruna, un endemismo europeo cuya reproducción se limita actualmente a España. Catalogada ‘En peligro crítico de extinción’, su supervivencia evidencia la urgencia de conservar los humedales y establecer alianzas transfronterizas, indica SEO/BirdLife. “La situación de la focha moruna subraya la necesidad de cooperar con países del norte de África, como Marruecos, donde invernan muchas especies europeas”, explica la ONG. La conectividad ecológica entre continentes es esencial para las aves migratorias, lo que demanda estrategias de conservación coordinadas a escala internacional, añade.
Un caso esperanzador
Frente a este panorama sombrío, SEO/BirdLife destaca un caso esperanzador: la recuperación de la cerceta pardilla, otra anátida ‘En peligro crítico de extinción’. Gracias al proyecto ‘Life Cerceta Pardilla’, en el que participa la organización, la especie alcanzó cifras récord en 2024 con 130 polladas y 806 pollos nacidos.
Andalucía lidera este éxito con 101 parejas reproductoras, seguida por la Comunidad Valenciana y Baleares. Factores clave han sido la compra y restauración de humedales como La Raja y El Espigar, junto con condiciones hidrológicas favorables durante la primavera. Este ejemplo demuestra que la intervención decidida, basada en la adquisición de terrenos, la restauración activa y una gestión hídrica adaptativa, puede revertir tendencias negativas.
Copy of common focha. / EFE / Beldad
No obstante, estos éxitos aislados contrastan con una inacción administrativa generalizada. El 80% de los planes de recuperación y conservación para aves acuáticas exigidos por la legislación vigente siguen pendientes de aprobación.
Faltan instrumentos de gestión
Solo Baleares y Andalucía han desarrollado planes de acción colectivos para varias especies, mientras la mayoría de las comunidades autónomas incumplen sus obligaciones legales. Esta falta de instrumentos de gestión agrava la vulnerabilidad de los humedales y sus especies asociadas.
“Lo que está en juego no es solo la biodiversidad. Los humedales garantizan agua, alimentos, empleo y salud para millones de personas. Su desaparición es también la nuestra”, destaca Carlos Davila, responsable del programa de Humedales de SEO/BirdLife.
Los servicios ecosistémicos que proporcionan estos espacios, desde la recarga de acuíferos y la depuración natural de aguas hasta la protección frente a inundaciones y la mitigación del cambio climático, son fundamentales para el bienestar humano.
Consecuencias imprevisibles
Ante esta encrucijada, SEO/BirdLife realiza una llamada urgente a la acción. Solicita medidas inmediatas y efectivas por parte del Estado y las comunidades autónomas para detener el deterioro de los humedales Ramsar y evitar la extinción de especies clave.
Sunset in the Ebro Delta. / EFE / Raul Casado
Entre las exigencias prioritarias figuran la actualización inmediata de los catálogos de especies amenazadas, la aprobación y aplicación efectiva de todos los planes de recuperación pendientes, el refuerzo de la gestión hídrica y territorial bajo criterios de sostenibilidad, y una mayor implicación internacional, con especial énfasis en la cooperación con países del norte de África para la conservación de las aves migratorias.
La conclusión del informe es clara: sin una intervención coordinada, urgente y basada en la ciencia, la pérdida irreversible de funcionalidad ecológica en los humedales españoles seguirá acelerándose, con consecuencias imprevisibles para las aves, los ecosistemas y la sociedad.

