El Oviedo tiene muy claro los pasos a seguir en el mercado. Con hasta siete incorporaciones realizadas en el mes de julio, el conjunto azul es uno de los equipos que más se ha movido en el periodo estival y no tendrá prisa a la hora de cerrar aquellos fichajes que considera prioritarios.
Mientras espera por ellos, la dirección deportiva trabaja intensamente en otro aspecto importante: las salidas. El club carbayón comenzó la pretemporada con un exceso de integrantes en su plantilla y, poco a poco, todas las situaciones se van resolviendo según lo previsto. Si hace varios días Paulino de la Fuente y Pomares rescindieron sus contratos con la entidad, el día de ayer fue el turno para Alberto del Moral y Dani Paraschiv.
Ambos tienen contrato hasta junio de 2027 y este próximo curso jugarán en Segunda División, en el Córdoba y la Cultural Leonesa, respectivamente. El Oviedo confía en que puedan revalorizarse esta temporada con más continuidad en la categoría de plata, sobre todo tras un año en el que estuvieron relegados a un segundo plano.
A falta de dos semanas para el inicio de la competición, el Oviedo ha metido una marcha más en la operación salida, pero en estos momentos cuenta con 22 futbolistas en el primer equipo y aún faltan varios fichajes por llegar a la capital del Principado.
En el apartado de salidas, salvo alguna sorpresa inesperada, los focos apuntan a tres futbolistas de la casa. Borja Sánchez no cuenta para Paunovic y ayer vio el partido desde la grada del Tartiere. El atacante no estuvo en la presentación oficial de toda la plantilla, al igual que Álex Cardero, con el que los planes de la entidad pasan por renovar su contrato y cederlo a otro club, aunque, por ahora, aún no se ha llegado a un acuerdo. Sí estuvo Yayo, cuya vinculación finaliza al término de esta campaña y también está pendiente de resolver su futuro.
El club avanza a paso ligero y con el paso de las semanas Paunovic va teniendo más claro el once que podría alinear en la primera jornada liguera, pendiente de más incorporaciones, sobre todo en el centro del campo. Ahí ha emergido con fuerza la opción de Oriol Romeu, pivote del Barcelona, aunque no es una operación sencilla. Para que acabe en buen puerto, el centrocampista tendría que desvincularse del cuadro azulgrana, con el que le queda un año de contrato. Si se da el paso, el equipo carbayón está bien posicionado, aunque aún están en una fase inicial.
Mientras tanto, el Oviedo hace cuentas para poder encajar a este futbolista en su plantilla junto a Maksimovic, el otro gran deseo para apuntalar la sala de máquinas. La eliminación de la fase previa de la Champions de su equipo, el Panathinaikos, podría acelerar dicha operación.
