El Real Mallorca pasó de ronda en la Copa del Rey al derrotar al modesto Atlètic Sant Just (0-2) gracias a un gol en propia puerta y otro de Abdón. Pero las sensaciones del equipo no han podido ser peores y Jagoba Arrasate tiene motivos para estar preocupado. De hecho, pese a jugar con uno más desde el minuto 24, los bermellones mostraron un juego lento, previsible y no evidenciaron las cinco categorías que les separan en el día a día.

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