Luis Enrique ha logrado construir un PSG que es una maquinaria perfecta. No hay ahora mismo en Europa un club que pueda competir a la altura de un núcleo que funciona como un colectivo cohesionado que arrolló al Real Madrid. Si consigue triunfar en la final frente al Chelsea, completará una campaña redonda que llevará a Dembélé a ser Balón de Oro gracias a que el asturiano se ha convertido en la figura futbolística del año. Xabi Alonso sufrió en sus carnes la ira del club al que, ahora mismo, todos quieran parecerse.

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