La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ya lo dijo: en abril de 2025 podría observar nuevamente al asteroide 2024 YR4 y realizar una previsión más concreta de su acercamiento a la Tierra. En un principio, se estimó que tenía una probabilidad del 3,1% de impactar contra nuestro planeta, ¿cómo es la situación en estos momentos?
Ha pasado de ser un cuerpo celeste controlado, a existir un riesgo de colisionar con la Luna. Y eso que la NASA tiene bajo observación casi 1.800 meteoritos y asteroides, pero este caso es diferente.
Por ello, después de volver a observar la trayectoria del asteroide 2024 YR4, descubierto en diciembre de 2024, la NASA ha publicado un comunicado que ha aumentado la percepción de riesgo, aunque al mismo tiempo nos tranquiliza:
“Desde que se descubriera el asteroide próximo a la Tierra en diciembre de 2024, la NASA y la comunidad internacional de defensa planetaria han continuado observándolo, aunque quedó descartado que representase un riesgo significativo de impacto para la Tierra“.
Ahora bien, gracias a estas nuevas observaciones, se ha estimado mejor su tamaño: mide entre 53 y 67 metros de largo, o lo que es igual, como un edificio residencial de 10 plantas.
Aunque queda descartado el impacto contra la Tierra, se ha elevado el riesgo de choque con la Luna: “un 3,8% de probabilidades“, expone el organismo en el citado comunicado.
¿Qué riesgo existe para el satélite? Aunque sea un asteroide de tamaño considerable, la NASA estima que “no alteraría la órbita lunar“, por lo que no habría peligro alguno.
El problema a partir de ahora es que el asteroide 2024 YR4 estará lejos para ser observado por nuestros telescopios, aunque habrá una última oportunidad para estudiarlo entre finales de abril y principios de mayo.
