Raúl Asencio está en el foco mediático del Real Madrid por un asunto muy espinoso. El joven futbolista, de 22 años, es muy querido por la afición blanca por el compromiso que demuestra sobre el terreno de juego, pero a domicilio está sufriendo por el trato que está recibiendo por una parte de las aficiones rivales.
Asencio está investigado por un presunto delito de difusión de un vídeo de contenido sexual de una menor de 16 años. La Audiencia Provincial de Las Palmas desestimó el recurso de Apelación presentado por el jugador canario, que se ve salpicado con otros tres jugadores de la cantera blanca que ahora están en otros clubs: Ferran Ruiz (Girona), Juan Rodríguez (Tarazona) y Andrés García (Alcorcón).
A la espera de que el caso siga con su curso y se puedan comprobar los hechos, Asencio ya ha sido juzgado socialmente por un sector de las hinchadas contrarias. Los gritos de “Asencio muérete” que llevaron al árbitro Sánchez Martínez a activar el protocolo por insultos de esta índole impactaron mucho al futbolista, tal y como reconoció Carlo Ancelotti.
Referee Sánchez Martínez speaks with Imanol Aguacil and Carlo Ancelotti about the protocol that will activate Asencio for the screams / EFE
El italiano afirmó en la rueda de prensa que sustituyó a Asencio en el descanso del partido de Copa del Rey ante la Real Sociedad porque el futbolista “estaba afectado, a nadie le gusta que le canten que se muera, también tenía una tarjeta amarilla“.
Las sinceras declaraciones de Carlo Ancelotti no se contemplan desde el Madrid como la mejor manera de proteger al futbolista ya que lo ha expuesto todavía más y se ha magnificado el caso.
No levantar ruido
El Real Madrid entiende que la mejor manera de gestionar este asunto es actuando con normalidad a la espera de los nuevos pasos que pueda dar la justicia ordinaria. En el club blanco quieren que Asencio siga jugando con normalidad y se hable lo menos posible del asunto. Evitar hacer más ruido es la prioridad.
Ancelotti, sin darse cuenta, avivó el fuego y el temor en la entidad blanca es que la grada la vuelta a tomar con Asencio en el próximo partido del sábado frente al Betis. También está en perspectiva el duelo ante el Atlético de Madrid en la vuelta de los octavos de final de la Champions League en el Metropolitano.
La Real Sociedad, por su parte, tuvo un comportamiento señor y tanto su capitán, Mikel Oyarzabal, como el entrenador, Imanol Aguacil, condenaron los hechos. Para los donostiarras resultó muy incómodo escuchar los gritos hacia un compañero de profesión ante el que se debe respetar la presunción de inocencia y, en todo caso, un estadio de fútbol no es el lugar indicado para realizar este tipo de protestas.
Asencio ha brillado en el Real Madrid después de que Carlo Ancelotti le diera la oportunidad ante el cúmulo de lesiones. Su implicación en la supuesta divulgación del vídeo de contenido sexual no se había aireado en exceso, pero a partir del partido en San Mamés ya tuvo que escuchar reproches. En Girona, Pamplona y San Sebastián se repitieron algunos cánticos o abucheos hacia el futbolista.
El jugador canario puede ver como su carrera queda marcada por este hecho en un momento dulce en el que incluso se especula con su presencia en la próxima convocatoria de Luis de la Fuente para la selección española.

