La invasión a gran escala de Ucrania por Rusia, como tantos otros conflictos bélicos en el mundo, ha exacerbado la desigualdad de género, haciendo saltar por los aires mucho de lo conseguido en los últimos años. Allí, la guerra ha provocado que la mayoría de las mujeres se encarguen de la economía doméstica y cuiden de pequeños y mayores dependientes. Son el sostén para sus familias mientras el desastre continúa. “Ellas salvan vidas, y lo hacen de forma cotidiana”, ha asegurado este jueves Hadja Lahbib, comisaria de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, en el Parlamento Europeo.

Un día después, en el Comité de Derechos de las Mujeres, aseguró que tener a más mujeres en el ejército no solo abre nuevas rutas para enfrentarse adversarios, “sino que también refuerza posiciones de disuasión, fortalecimiento nuestro pilar de la seguridad moderno“. “Las fuerzas armadas ucranianas han incluido la perspectiva de género en sus operaciones de información, recalcando el papel de las mujeres en la defensa nacional”, expuso.

Elanor Boekholt-O’Sullivan, la primera mujer general de tres estrellas de los Países Bajos, también habló sobre esto. Explicó que, aunque hace casi 45 años que las Fuerzas Armadas han dado acceso a las mujeres en todos los ámbitos, nunca hubo una verdadera igualdad porque participar era tener que adaptarse a un sistema elaborado para el soldado tipo. Es decir, para un hombre de 1,80 metros de alto y hombros anchos. Era el punto de referencia en todo, desde la equipación -lo que lleva años haciendo que las mujeres sientan el traje como un corsé para su pecho- a la toma de decisiones.

“La puerta está abierta, pero todavía está desieñada para ese soldado tipo. Hoy afirmo que es hora de que abandonemos esa idea”, indicó. “Sabemos que la uniformidad está en nuestro ADN, pero nunca debe significar perderse a una misma para encajar. Y eso es lo que veo a mi alrededor: mujeres que dicen que ahora son una más de los chicos. Ese no es el objetivo. Deberías poder decir con orgullo que eres una de las chicas sin que esa distinción signifique poner en duda nuestra competencia o el pepel de liderazgo. Tenemos que cambiar un sistema que nunca fue hecho para ellas”, prosiguió.

La general señaló que un ejército fuerte será esencial en el futuro, y los países de la Unión Europea necesitan que los suyos lo sean. Y eso, han repetido varias portavoces, pasa por tener más mujeres.

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